Klass : tú chupas o soplas; otros lo hacemos por Honor

agosto 16, 2008

Me dijeron “Nunca podrás entender el acoso escolar de modo que, trata sólo de comprender”, y me hicieron verla en V.O: Estonia. Pensé que no aguantaría, pero fue una auténtica inmersión en un grupo de HDP’s acosadores a los que no entendía pero “sentía” el peligro que podía correr junto a ellos. Las tres primeras imágenes del film, muestran al acosador y sus dos víctimas. Después unas zapas bajarán agitadamente las escaleras porque la película es un descenso a los infiernos. Klass es el privilegio de vértelas cara a cara, ¡por fín!, con un acosador. La cámara de Ilmar Raag es rápida, como los directores a los que no les importan los premios ni agradar a la clientela. Por ello en la película siempre estás a la altura de los chavales y sientes su mirada intimidadora de cerca, te mezclas con ellos, sientes su desprecio que emana de sus gestos y el frío de sus miradas. Esquivas sus empujones, tratas instintivamente de no chocar por no iniciar la pelea. ¿Ven?, ya pesa el moralismo de que el acoso escolar tiene una causa… no es cierto: no hay nada que lo justifique. De hecho todas las referencias (corta-pega soez de blog en blog o web cinéfila) insisten en la versión víctima tiene algo que provoca: “incompetente, inadaptado, cabeza de turco”… En España se enmudece ante el acosador. No es la típica película de instituto y putadas a los chavales. Ni siquiera el típico “basado en hechos reales” es al uso; en Klass se han estudiado los métodos más usados en Estonia y sólo se ofrece los elementos que con más frecuencia aparecen en los casos de bullyng. De verdad, a los 15 minutos de film ya tenía ganas de meterme en la película y partirle la cara al acosador. Sí, lo sé, es peligroso escribir esto en internet teniendo en cuenta además que es un menor de edad,(qué pesados están todos últimamente con el tema de los menores ¿no? )  pero Klass NO es una película de instituto. El director coloca al acosador en el centro ¡Ya era hora! y no como se hacía hasta ahora, en la víctima. No hay máscara de buenismo ni ganas de explicar: o aceptas lo que ves o no tienes ni idea de en qué mundo sufren/aprenden tus hij@s. Y les digo: yo le parto la cara.

El acosador es un canijo, su cara me sonaba; lo siento ¬¬. En realidad no hace nada, la manada de borreg@s le obedece, eso es todo; y ese simple mecanismo basta para machacar a dos personas. ¿Hay mayor peligro que seguir a un líder? cada vez más. Las chicas que sólo saben reir por cruel que sea lo que están viendo hacer a su compañero, los cuatreros que se manchan las manos en el acoso porque el líder ni se mueve. Es envidiosillo de las pequeñas felicidades de sus acosados, y se pone nervioso cuando sus ordenes no son cumplidas tan pronto como quisiera, y usa las mismas artes del acoso laboral: 1.- Negarle la palabra. 2.- Aislarlo del grupo e ignorarlo. 3.- Ver en ello una buena acción que deben cumplir por el bien del grupo y no lo que es: puro bullyng, prácticas sucias traídas del mundo de la empresa. El señalar a uno como apestado teniéndolo como enemigo común, cataliza las tensiones que había dentro del grupo, les crea la ilusión de ser ahora una “clase” unida, un grupo compacto y en paz. De porqué el bullyng (acoso e intimidación escolar), el acoso laboral, en internet aún nadie le ha puesto nombre… ¿se verá?. En el film llegan a crear identidades falsas en internet para acosarlo, tratar de sonsacarle información para luego usarla en su contra, suplantando identidades y… haciendo correr la información. Me extrañó no tuvieran blog…

La profesora y la directora. Buenismo desenmascarado en Klass. Una de las escenas que más me acercaron a los acosadores. Pero sólo cuando la pude ver con subtítulos, claro, porque la primera vez ni de coña. Ellas sueltan las mismas gilipolleces ¡qué asco de discurso buenista!, que oímos en la tele en España. Los chavales responden que Joosep da asco, que como el colegio no le expulsa ellos deben hacerle lo que sea para que se vaya… “y lo vamos a hacer”. La profesora sale “progresistamente indignada”, y claro… no hace nada. Verán, en España el 43% de los escolares reconoce haber negado la palabra de forma permanente a un compañero, haberle ignorado, o hacerle el vacío siempre. Carmen Garrido Rodríguez experta en psicología dice (respecto a lo que ven los crios en la tele) que “lo importante es que el niño no lo tome nunca como un modelo a seguir”. Ah bueno, se lo diré. Además del dogma español del “familias de clase baja y poco nivel cultural”. Osea que los niñatos pijos de papá no son chulitos ni se dedican apresumir,  humillar y fostiar. El Instituto de la Juventud, como sacado de la escena de Klass dice que “Basta mejorar la calidad de la educación para favorecer el desarrollo moral de los menores, ayudándole a identificar sus derechos y deberes”. Juro que con ese discursito buenista los acosadores se parten la caja en sus narices. El Instituto de Evaluación y Asesoramiento Eucativo dice que lo que ocurre es que la  víctima es percibida por los compañeros como “alguien sin amigos”. Osea como El País, para quien la agresión salvaje a una niña “fué solo un pique entre compañeras”. Para el catedrático Núñez Ladevéze “deforman la conciencia”. Menos mal…

Algo que no pude digerir más allá del segundo día(en el film) fue el angustioso momento de tener que entrar en clase. Me entraron ganas de decir ¡Corten! y explicarle al director que no hay derecho a eso, no hay derecho a que un chaval sufra sabiendo lo que le espera aunque no exactamente “cómo” se lo van a hacer esa mañana. Pero Ilmar  Raag no te da tregua, a la que la cámara “echa un vistazo” a la puerta de entrada ya te están golpeando.

Un chaval, por amor a su novia, por demostrarle a su chica que él no es como los demás, y porque escucha a Joosep la palabra “Honor”, deja de putear a Joosep. Directora, novia y acosadores no se lo perdonarán. Personalmente creo que ahí empieza la película. Personalmente creo que esa es la gran decisión-tragedia que hoy dia nuestr@s hij@s han de tomar en la escuela: superar el miedo a no ser como los demás.  (Pero de verdad que yo le habría partido la cara).   

“when a girl goes home with burnt hair and bleeding skin, is everything really ok?

ejemplo de mierda que se ofrece en Softonic para que tu hijoacosador pueda empezar a ensayar en casa: Klass

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Hurdy Gurdy Man

agosto 15, 2008

Como casi todo lo que justifica mi presencia en mi internet, me adentré buscando datos y esta vez sobre el mundo de la violencia infantil. La  vida real se me echa encima (y aprisita) y empiezan a sonar las alarmas en el colegio de  las pequeñas. Entro en internet porque los medios que crean estados de opinión difícilmente llegan a descubrirnos la verdad que se esconde tras esas víctimas torturadas,  entre la indiferencia general de las aulas y las televisiones morbosas. Tres títulos: Elephant de Gus Van Sant , L.I.E. de Michael Cuesta , y otra que reservo para mañana. Elephant es poesía pura y lamento que ningún entendido tenga en su argot de cinéfilo la palabra “descriptiva” para esta película, en vez de “lenta” , o “sin guión”. Es el jardín del Edén que esta sociedad cree haber creado por sí misma y habitar. Decía Santo Tomás de Aquino que si entra un elefante en tu habitación por necesidad has de verlo (y no lo contrario, como afirma cierto “entendido” de cine en su web). Si la sociedad no quiere ver el elefante de la violencia infantil, no por ello el elefante va a dejar de hacerse notar. La fotografía es -para mi extraño gusto- perfecta, y agradecí que las cosas ocurrieran “porque sí”, porque es así como empiezan: padres con los ojos vendados (principio de la película), maestros cegados por el sistema educativo (el sistema  importa más que la educación), y claro… no van a ser los alumnos quienes asuman la responsabilidad social. “Con ocho letras y empieza por -E-. ¿No lo sabes?, muere. Era Elefante“. Puedo sonar cínico, pero hoy dia se quitan la vida por algo como eso.

L.I.E si buscan en internet, verán que toooodos los blogs “pro” de cine y (sólo casi) todas las webs  especializadas” se limitan a corta-pegar la sinopsis de la carátula de DVD traducida del inglés. L.I.E no permite ser contemplada con anteojos antirealidad, el guión va al grano. Cuando el marine se dibuja a sí mismo como un James Bond que protege a los niños, el pequeño Howie le responde: “Solo que James Bond no va por ahí chupándosela a los niños” (James Bond doesn’t go around blowing boys). El resto no es menos salvaje: todo en crudo, como crudas son las vidas de los que acaban bajo las ruedas. Si el protagonista (PaulDano, al que veremos en 2009 en Standford Prision Experiment) escribe en secreto poesía y memoriza a Wihtman (out of the cradle endlessly rocking) otros menores aparecerán, y al cabo uno empezará a ver el elefante escurridizo de las páginas de sucesos, en las que tantas veces se acentúa una “juventud” corrompiéndose al vil dinero. Del otro lado hay una sociedad que juega parejo. Que hasta en el “me quieres-no me quieres” se nos cuelan más muertos. Mañana va la tercera


Подмосковные Вечера

mayo 17, 2008

“Para estudiar alta cocina…”. Como ofendido, pero sin el como: “Psiquiatría, estudio para ser psiquiatra, y muy bueno además; me ofrezco a tratarle: lo necesita abuelo”. “¡Acabáramos!, ¡Un loquero profesional en mi casa!. Pues prepárate Germancito. Observé antes el exagerado gesto de desaprobación cuando encendí mi pitillo; de tan elaborado deduje que lo haces con frecuencia… en tu casa. ¿Me equivoco?. Tu padre fuma. Cualquier psicoanalista lo habría interpretado como un rechazo a la figura del Padre”. Germán se puso rojo como un tomate: “Veo que eres de los que piensan que la mejor defensa es un buen ataque”; y sonrió sin mucha convicción aunque asomaron algunos de sus dientes por el estiramiento que la tensión producía en sus labios. Pasas por alto los más insignificantes detalles Germán; claro: ¡tú vales tanto!, y olvidas que los grandes hombres acaban derrotados porque sus pies están hechos de barro. Cuando antes he invitado a Núria a pasar la Nochebuena con mi familia que viene de Madrid, ella aceptado ilusionada a la primera. Ese para ti  insignificante detalle, me ha permitido descubrir que no la puedes llevar a tu casa a cenar esa noche, de modo que estás sólo frente a tus sentimientos: tus padres no aceptan vuestra relación. Pero es que además parece ser que, a pesar de tus 18 años, tampoco gozas de autonomía suficiente frente a tus padres porque, de lo contrario, habría sido Núria la que te habría invitado a pasar la Navidad con ella. Ya me entiendes, en su casa… y no lo ha hecho. En cambio se ha apuntado sin pestañear a venirse con mi familia. Tú no sé, pero tus sentimientos viven a la intemperie: busca cobijo antes que sea tarde Germán.

Tampoco has sabido interpretar la distribución que he hecho de la mesa. Tu reacción ha sido pueril, querías estar a toda consta junto a ella y los dos frente a mi; no amigo. He colocado a Núria presidiendo la mesa porque es ella la única que nos importa. Es ella la que tiene problemas, es ella la que se va a tener que enfrentar a esa bruja. ¿Y qué armas tiene?: a ti y a mí. Nosotros frente a frente trabajando juntos para defenderla, ¡a ella!, ¡importa ella!, ¡No tú Germán!; ayudarla a vencer las embestidas de esa visionaria y sus artimañas. No lo ves así, y por eso no entiendes nada. Muestras celos por ella y eso te ha llevado a… hacer el ridículo conmigo, me has resultado muy infantil. ¿Conoces al hombre que juega a la PSP con los mandos de la PS2?”. Germán se asombró que también se hubiera fijado en ese detalle; asintió con la cabeza. Pues igual de inmaduro me has parecido tú. Los hombres no muestran su amor así. ¿No lo sabías, psiquiatra de Nueva York?. Cuidado Germán, sigues pasando por alto los pequeños detalles, los sucesos más insignificantes; ellos son los más valiosos cuando estamos hablando de una batalla a muerte por ayudar a Núria frente a esa mafia: tú nos harás perder, es el presentimiento que me ha acojonado desde que te he visto entrar por la puerta. Me das miedo chaval, eres como el cumplimiento de una mala profecía, nuestro talón de Aquiles, la trampa bajo nuestros pies, el niño al que permites entrar en un laboratorio y por su inocencia desencadena una tragedia. Lo siento…” Hizo una pausa, agachó la cabeza y empezó a juguetear con unas cortecitas desprendidas de la panera. Alzó la mirada hacia los ojos de Germán con cierto pudor y le dijo:  “es lo que en verdad pienso sobre ti”. Germán, que lo observaba desde hace rato estudiando su rostro al hablar, entornó sus ojos mientras miraba de frente a Johny, fijó su mirada en el entrecejo del supuesto detective, jugando a mezclar su imagen mental de Héctor, con la de aquel que le estaba diciendo las cosas que tantas veces su mejor amigo, Héctor, le había insinuado.

El reproductor saltó ahora a Dmitri Hvorostovsky, y del fondo del pasillo, provinente del baño que ya se abría, se escuchó una voz alborozada “¡Troshin 1956!. Wow. ¿Recuerdas el karaoke con tocadiscos?. Siempre perdiste  ja ja ja”. Johny comenzó a hablar en voz baja,  para  no ser escuchado por Núria: “Shhh… a Carlos Gustavo Jung no sé, pero a Friedrich Nietzsche creo que le has leído demasiado, como toda tu generación. Os creeis superhombres y no sois más que pobres criaturas acostumbrados a triunfar”. Resultaba extraño verles discutir a escondidas, gritar cuchicheando. Germán quiso interrumpirle adelantando su mano con la palma abierta hacia el viejo detective , pero Johny no le dejó: “¡Sí, sólo os permitís triunfar!”.  Germán se impuso,: “Shhh, ¡Que te va  a oir, coño!.” Pero tampoco estaba dispuesto a callar: “¡Qué sabes tú!, ¡Porqué nos juzgas sin conocer!”. Johny hizo un gesto con sus dos manos dando la réplica de Germán por no ha lugar. “Sois asquerosamente profilácticos a la realidad cotidiana; si la vida no os da premio seguro, la despreciais como “poca cosa” para vosotros. El club de los atormentados, los suicidas, y el falso nihilismo mamado de un enfermo mental que escribió vuestros adorados libros cuando tenía descompuesto la mayor parte del cortex cerebral. Vosotros no seguís al anticristo, seguís a un enfermo loco, y vuestro sufrimiento sólo lo interpretais como algo Collateral. No nos servirás más que para darnos problemas chaval, no conoces el fracaso, no estás acostumbrado a perder (yo en eso tengo muchos masters), de hecho no tienes pinta de haber llorado mucho en esta vida, ¡eres un puto triunfador nihilista!… y un día la cagarás. Lo sé…lo sé…lo sé… he conocido otros. No quisiera que te ocurriera a ti, pero a lo que nos interesa, que es Núria…” Johny hizo aquí una mueca de dolor: “esta canción me recuerda que alguna vez acabé muerto, la  voy a quitar”. “¡No, no , espera. Es sólo… ¿un poco agridulce?”, preguntó Germán. “¿Agridulce?, escúchala a pelo y directamente te cortarás las venas. Pero es tan jodidamente bella…

Karaoke de la canción en: “aprenda ruso fácil“:


Stardust a 3 dias de navidad

mayo 12, 2008

A paseo con los anacronismos. Siento si lees y piensas que es una vendeta personal. Espero que tus diligencias con tu abogada te vayan bonito; que tus detectives jugando a “los cinco” se lo pasen muy bien, y tengan ya decenas -dices- de DVD’s de información sobre mis pasos en internet. Yo mientras, escucho a Benny Goodman y retomo el original.

Veamos, aquí pone: “Sábado noche, madrugada ya del domingo 22. A penas quedan tres dias para el dia de Navidad. Mañana (por hoy domingo) debiera empezar la demolición del chalet de Núria. Son las tres de la madrugada en el Hospital Universitario de La Fe. Anota esto: mi axioma es nunca abandones mientras ganas.

Debe haber un policía, que se parezca a mi compañero Jose Luís osea, todavía más gordo que yo. Debe estar sentado en una silla a la puerta de la habitación, la cabeza caída sobre el pecho y dormitando. Que sea domingo de madrugada. ¿Por qué?: Esa mañana fue el sorteo de la lotería de el Gordo de navidad, que me acuerdo yo. Es invierno pero la calefacción en ese puto hospital siempre está fuera de madre y el tio tiene sebo como para aparecer a contraluz con el rostro grasiento y las sienes sudorosas. Dormita, insisito. El periódico de la mañana abierto por la sección de deportes. Insisto y no lo olvides: tiene que ser un poli sudando y sobre todo, tiene los pies hinchados. Está a punto de jubilarse. Bueno, estaba a punto de jubilarse.

En su radio de bolsillo sonaba una inolvidable versión de “Stardust“, interpretada al alimón por Glenn Miller & Benny Goodman. Era inolvidable, pero de eso sólo se dio cuenta cuando ya era tarde: alguien había entrado en aquella habitación, localizado el historial médico de un joven y… lo robó. En en el Hospital de La Fe (hablamos de los 90), la Ojirris tuvo acceso directo a los archivos clínicos de muchas personas por un contrato logrado fraudulentamente via sindicato y que rescindió unilateralmente una vez tuvo los historiales en su poder. ¿No conocen a nadie a quien le hayan perdido la historia clínica?, atentos pues.


Un diplomático. “Burlesca”

enero 31, 2008

Héctor era, como hijo, el desasosiego de un alto cargo del Psoe que de puertas para su casa era “tan liberal”, como durante el franquismo “tan católicos” eran los dirigentes de falange que ocultaban por nueve meses a sus hijas en casa. El plan “Avanza” era para toda España menos para su casa. “¡La República!”, gritaba en la calle, pero en su casa imperaba la autocracia. Menudo “talante” se gastaba el Patrón de las Españas cuando al regreso de sus viajes de negociaciones y alianzas de civilizaciones, la emprendía a golpes con Héctor por… ¿acaso verse en el espejo de su hijo?, ¿Pero… acaso hay que buscar una excusa?. ¿Y ella?. ¿Cómo hacía para usar el conflicto entre ambos en provecho propio?. Cientos de veces se enfrentaba a su esposa negando la paternidad de “esa cosa que dices que te lo hice yo y tú llamas tu hijo”. Aquella que: “si eso significa que me estás llamando puta”, el otro que “las que se casan por dinero ya sabes como se llaman”. “Y la otra que: “La culpa es de Héctor que no estudia, pero claro, como no tienes cojones para demostrar que eres su padre”. Y Héctor… Héctor decidió que ya nunca más crecería, decidió quedar por siempre pequeño. Su madre lo estiraba postizamente llamándolo superdotado: “Mi hijo es un genio, ¡Un genio!”, pero se olvidaba de ello cada vez que el hijo no le daba la razón. El padre lo llamaba “el minihombre”, por no decir abiertamente maricón.

La estupidez derechista y ruín de la madre, fantástica en todas sus invenciones, más la socialista bestialidad paterna, dejaron abierta una herida en Héctor, al que Germán presagió que algún día sería luminosa. Siempre lucía pajarita como homenaje a un fracasado y rechoncho profesor, a cuyas clases del método Stanislavsky asistió durante algunos meses cuando el profesor era recién llegado de Madrid. Cobraba poco en la academia, pero decía Héctor que la mitad de su sueldo estaba también en la profunda gratitud que le brindaban sus alumnos al maestro. Al final el profesor abandonó el mundo del teatro y se convirtió en blogger.

Es el caso que, fuera como fuera, Héctor era un niño pijo dieciochoañero rodeado de lujo por todas partes menos por una: su corazón. A diario erraba por los pasillos de su amplia casa, decorada con cadavéricos restos de barcos, condecoraciones y viejas monedas, pero jamás hallaba nadie a su alrededor.

Es por ello que, antes de que Germán se marchase, le pidió a su amigo un favor: “Espera…tócala”. “¡Oh vamos, Héctor!”, protestó Germán abochornado. Héctor levantó la tapa del piano que él jamás había logrado aprender a tocar y haciendo un gesto con su brazo, le invitó a tocar. “La Burlesca, por favor. En esta casa no se toca el piano para que todo el mundo recuerde que soy maricón y nunca pasé de tercero de piano. Burlemos el silencio, sus normas y las cicatrices en mis muñecas que proclaman que por dos veces quise cambiar mi destino. Sane mi mente futuro Dr.Germán, toque Vd. pues. Por favor”. Dicho esto con tanta teatralidad como manifiesta amargura, se dirigió al sillón del fondo del salón, apoyó los brazos sobre sus piernas, juntó sus manos heladas como si le tocara a él interpretar la partitura. Cerró los ojos, aspiró la atmósfera de venganza y agachó la cabeza.

Germán tuvo un pensamiento para sus padres, a él siempre le habían querido. De por sí proclive al rigor, se esmeró en tocar ante su amigo con más pulcritud todavía de la que tenía por fama. Y sonó la Burlesca.

escriba en blanco, no le denunciarán


Héctor

enero 24, 2008
Se conocieron en el Starbucks, dato este irrelevante si consideramos que Who are you today. Pensaba en romper definitivamente con Juan y la ayuda en la indecisión se presentó en forma de bandeja con un apple cake. “Hola, ¿estás usando wifi?”. El tono de su voz le xreó una urgente necesidad: to think another cup, but what?. Ni tiempo hubo para contestar: “¿Twitterrific?, tío tú estás colgao”. Notó que se le quedaba cara de agua, pero pensó que si lo abordaban así no era momento de dudar: “I changed“, respondió resolutivo.

Germán apartó un momento su mirada del Mac y mirándolo con extrañeza le interrogó: “Oye, igual te estoy molestando”. Arqueó una ceja y lo miró con altanería. Germán le cogió el móvil, y al trastear con las teclas sonó: “Por qué no te callas”, y soltó una inmensa carcajada. Para entonces Héctor había resuelto su jereoglífico interior: How, not who. Y lo abordó con desparpajo: “¿Siempre eres así de…?” se quedó en blanco. Give me a moment to think.

“Ey!, no te asustes. Es que un tipo con twitterrific y ese politono…” . Volvió a sonreir: What too many choice. “Er… oye que resulta ridículo que me tengas aquí de pie hablando contigo”. I knew when I awoke. “¿Eres escritor?, porque macho tienes el escritorio lleno de Cap I, Cap II, Cap III…” Para entonces ya era tarde, había retirado sin su permiso todo lo de la mesa, le había apagado el ordenador. But that’s not the issue. Colocó una silla del revés, se sentó y apoyando su codo sobre la mesa, adelantó su mano abierta y se presentó: “hola, me llamo Germán. ¿Quieres que seamos amigos?”. A perplexing question as I await an answer.

Cuando Héctor estrechó su mano derecha, Germán extendió su otro brazo mostrando, al abrir la mano, algo que había visto guardar en el bolsillo del anorak de Héctor momentos antes de abordarle. “No hagas esto nunca por diosss,busca una mano amiga, y agárrate fuerte a ella”. They loocked confused.

escriba en blanco, no le denunciarán.