Tomàs Ciurana: Sonatas (final)

marzo 30, 2008

Dejó testamento el 3 de junio de 1829, víspera de su muerte y gracias a él sabemos que Tomàs Ciurana Ardiol nació en Peñíscola en 1761. Que tuvo un hermano también cura y organista, en la iglesia de San Nicolás de Valencia y nombra a una sobrina llamada Magdalena Aparici hija de una de sus hermanas.

De su primera formación en Peñíscola y su participación como cantor de la Catedral de Tortosa no queda documentación alguna desaparecida toda durante la guerra civil española. Cabe destacar que apoya esa información la similitud de sus obras compuestas con las de Juan Moreno Polo, nacido en La Hoz de la Vieja (Teruel), en 1711, y organista de la sede tortosina desde el 25 de agosto de 1731 hasta su muerte, ocurrida el 2 de junio de 1776. Como puede verse, los últimos años de aquel organista coinciden con los años de infancia y primera juventud de Tomás Ciurana en la sede de Peñíscola.

En 1785, juntamente con nueve aspirantes más, se presenta a las oposiciones que ya fueron mencionadas en otro post en Xàtiva. El memorial que en si nombre presenta el trinitario Josep Guerola, dice que en aquella época, Tomàs Ciurana era el organista de San Miquel, contradice así con los datos aportados por Ruíz de Libory, que asegura en su “Diccionario” , que Ciurana era en realidad el organista de la Parroquia de Santo Tomás y San Felipe Neri de Valencia.
Se ignora cuánto tiempo permaneció en la ciudad de València, pero de haber recibido formación musical como organista sin duda hubo de hacerlo Rafael Anglés, organista titular de la catedral de Valencia en aquellos mismos años. De igual modo debió tener contactos con Francisco Cabo, tal como se ha desprendido del estudio de las obras de los dos maestros.
Los informes episcopales sobre sus últimos años de vida en Xàtiva hablan de una colegiata que a pesar de las limitaciones impuestas por aquellas décadas tales como calamidades naturales (sequías, nevadas, epidémias e incluso terremotos), sin olvidar la Guerra de la Independencia, que es el tema por el que empecé a “husmear” en estas cuestiones musicales. La dinámica musical del clasicismo valenciano se mantuvo con bastante nivel y decoro en aquella turbulenta década.
Y aquí, las últimas sonatas que quedaban por aparecer y que cierran todo el material que sobre órgano, se dispone de Tomàs Ciurana. Las pequeñas historias nunca aparecerán contadas en los grandes libros de historia. Ni las pequeñas vicisitudes humanas o las pequeñas tragedias domésticas, nunca podreis leerlas en los importantes blogs. 😉

Sonata 1 (4’18”), Sonata 18 (4’13”), Sonata 24 (4’20”), Sonata 25 (6’11”) y Sonata 26 (4’07”)

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Tomàs Ciurana Ardiol: Fugas

marzo 26, 2008

De las dos únicas fugas conservadas, la de VIII to sigue la misma estructura de algunos de los grandes “Pasos”, concebidos como versos con exposición final del Saeculorum, pero en esta ocasión el “Saeculorum” lo podemos percibir un par de veces, prácticamente en stretto, antes de llegar a la sección final.

Bien distinta es la fuga sobre el himno del oficio de laudes de la festividad del Corpus “Verbum supernum prodiens”. Aquí sigue una estructura no tan habitual aunque no extraña a la producción de otros autores valencianos anteriores, como la de su propio hermano franciscano Joaquím Ciurana (se ignora si tiene algún parentesco con los hermanos organistas Tomás y Manuel), o posteriores como Joaquín Aparício o José Galiana, entre otros autores valencianos.

A la presentación y desarrollo de los himnos de la primera y segunda parte, pasa seguidamente a presentar en la tercera parte los dos temas expuestos anteriormente, y finaliza con una cuarta parte y breve sección en forma de coda.

Respecto a la breve colección de seis “Versos”  sobre el himno mariano “Ave maris stella” de los cuales sólo se dispone el 4 y 6, ambos tienen la particularidad de reflejar íntegramente el “cantus firmus” de los cuatro versos que configuran cada una de las estrofas del himno, separada cada una por una breve cadencia. Con todo y con eso, la primera se subdivide en dos partes aún, dándo así mayor énfasis a la primera palabra de salutación: “Ave”.

Llama también la atención en estos “Versos” la variante melódica que hace servir en el último verso de cada estrofa: inaudito en cualquier otra composición valenciana de aquella época.

Fuga “Verbum” (6’29) y Fuga (4’40)

Versos sobre el “Ave María”: verso nº4 (1,17) y verso nº6 (1’06)


Tomàs Ciurana Ardiol: Los “Pasos”

marzo 20, 2008
En los “Pasos” de Tomás Ciurana una amplia variedad, porque si bien algunos reflejan la estructura de los grandes versos de la salmodia (“Paso 5”, de VIII to) , con uan clara exposición final del Saeculorum, o haciéndolo servir como tema propio principal del “Paso”, (como sucede en el “Paso 4”, de VII to), en el resto de “Pasos” se muestra formalmente más libre y dispar, aunque siempre sujeto del todo a la influencia del tema litúrgico, como pasa en el primero. Las primeras notas del “Paso 1” recuerdan el principio del tema del himno de los apóstoles “Exultet, orbis gaudis“. Este “Paso” fue para la oposición en Oriola (1788) y que acompañan el manuscrito del “Tema con variaciones” (1821) y la Sonata nº 27 (1822), sin que tampoco se pueda precisar si se refieren al año de composición o al año en que fue realizada la “copia” del manuscrito.

recuerdo que cada “Paso” está interpretado y grabado en el órgano para el que fue compuesto. Así:
Paso 1 (6’10) órgano de la Iglesia de San Nicolás de Valencia
Paso 2 (3’02) órgano de la ermita de San Feliú de Xátiva
Paso 4 (4’33) y Paso 5 (3’46) órgano basílica de Stª Mª de Morella

Tomàs Ciurana Ardiol Sonatas 1 y 2

marzo 20, 2008

La gran cantidad de puntos oscuros que todavía presenta la historia de la música valenciana (que a nadie interesa), se palían, en cierta medida, con la aparición de trabajos como éste que voy a ir dejando esta Semana Santa que ¡por fín! llega con silencio, vacaciones, tranquilidad y me mueve a la introspección.

De mossén Tomàs Ciurana (Peñíscola, 1761) a penas se conoce nada salvo unos datos biográficos publicados por Ruíz de Lihory en 1903, y los cuatro “Pasos”, impresos en el siglo XIX por una editorial valenciana “Antich i Tena”. Su obra se publicará en el volumen VI de la colección “Música de Tecla Valenciana”, que edita la institución Alfonso el Magnánimo. Pero… ¿para qué esperar hasta entonces?. Os invito a descubrir (leyendo) y deleitaros (escuchando) estas, hasta ahora, desconocidas piezas del clasicismo valenciano.

Cada pieza está grabada con el organo de la iglesia para la que fue compuesta. Hoy pondré las dos Sonatas interpretadas por el instrumento más importante de todos: el histórico de la Basílica arciprestal de Santa María de Morella. Es un órgano que Tomás Ciurana pulsó durante mucho tiempo cuando, tras quedar tercero en las oposiciones a organista de Xátiva en 1785 que le arrebató el Gandiense Josep Ferrer Carbó, solicitó la cátedra de Morella y se la concedieron. No salió de allí hasta su muerte.

Sonata nº1 (3’03) y Sonata nº2 (3’o3)