Binary question: “1” or “0”

mayo 25, 2008

“El general DeGaulle reprochaba a Winston Churchill sus quejas económicas respecto a lo que costaría el desembarco de Normandía: “Ustedes los ingleses sólo hacen la guerra por dinero”. A lo que Winston Churchill respondió: “Y ustedes sólo buscan el honor; cada uno lucha por lo que no tiene”. ¿Por qué necesita ahora la Ojirris tu chalet, Núria?. Eso es lo único que necesitas saber.”, sentenció johny.  Germán no podía más: “Sólo es una cuestión filosófica, y te aseguro que puede esperar. El mundo se reduce a unos y ceros, sistema binario. ¿Hay oro?, eso es un “1”. El chalet de Núria vale tanto que la Ojirris, si fuera mujer sensata,  no dudaría ni un momento en comprárselo. Total, más grande será su tesoro. Núria se sale con la suya: vender el chalet que es lo que ahora le impiden. Una vez Núria venda el chalet que destroce lo que quiera, ya no nos importa, ya no estaremos para verlo. ¿No hay oro?, eso es un “0”. Esa tia no compra, pero Núria sí puede vender. Nadie ha explicado la relación entre el supuesto hallazgo de oro y que un ayuntamiento prohíba a Núria vender su chalet. ¿Me dejo algo?.”

Johny había mudado de rostro: “Te dejas… la vida en el empeño. La Ojirris estuvo más de diez años intentando separarme. Cuando me separé, las personas me decían: “Enhorabuena, al final te has salido con la tuya: te has separado cuando tú has querido abortando así el plan de la Ojirris”. ¿Sabes que les respondí?, “eso es precisamente lo que no está dispuesta a consentir. Y efectivamente, montó en cólera, se desató su ira, una de mis nietas me contó cómo la estamparon contra la pared mientras uno de sus hijos le apretaba el cuello amenazandola mientras la Ojirris miraba altiva el espectáculo. Era su estilo, estilo de Matronna de la mafia. Estaba furiosa, las cosas habían ocurrido al margen de su plan. Igual que me casé cuando me dió la gana (´nunca me lo perdonó), me separé cuando me salió de la entrepierna. Ella había urdido un plan, le había costado trazarlo diez años y alguien (yo), le había jodido su película. Y efectivamente, acto seguido vino a por Uve, a por mis nietas… aunque en realidad deseaba vengarse de mí. Me rescataron de la calle, y te aseguro muchacho que tarde o temprano regresará. Puede que de ahí proceda mi nihilismo vital y… mi impasibilidad. ¿Crees que esa tia podría venir y adueñarse de lo poco que ves, este piso, estas pobres pertenencias?. Pues crételo hijito: ella es… quien maneja los hilos de esa mafia. Mira Núria, éste es el documento del que te hablé antes:

“Now let me clarify my father is 70 and my mother is 66. and some day I want this house of all the things they own. My brother lives in my grandfather’s old house. And yes my grandfather is still alive but he is 93 and in a nursing home. Now my sister lives in my grandmother’s second house. I don’t call it my grandfathers. Though technically he is the owner because it was always referred to as my grandmother’s property that’s what I call it. Now my grandfather’s estate is controlled by my mother. And some day she will own them. And then from there my parents will one day divide the properties among their 3 children: my sister, my youngest brother and me. Now Mum is tryng change some thing about my uncle’s property: he is alcoholic, he thinks only in money, and Mum wants change this about a possible heritage. So I chose to live with them because it’s the house I want one day. Now I have studied native religions and have looked with in to find my animal guide and it was the cóndor that I found in me. So it’s loyalty lies with family and it’s close friends. When some one joins a pack regardless of the rank in the pack respect and loyalty are earned.”

La vivienda que Uve y yo estamos sosteniendo para que a mis nietas jamás les falte un techo el dia de mañana y ella lo “vende” como una maniobra para apropiarme de lo que Ojirris ha decidido en su fantasía que corresponde legalmente a sus cachorros. ¿Ves Germán?: no vale el “1” o “0” con la mafia, piensa en la ambición como variable en tus resultados o Núria y tú os ireis pronto al infierno. Si mañana la derrotas lo pagareis muy caro Germán. Y no me refiero sólo a Núria y a ti… estoy pensando en tus padres, en tu amigo Héctor, en los alumnos de Núria, en vuestras carreras.

ViTUS , el trailer.

ViTUS, la página oficial de la película


¿El testamento de la Ojirris?

mayo 24, 2008

Germán: ¿Conoceis la Fenil-cetonuria?, pues con la Fenil-alanina suministrada a tiempo puede evitar la aparición de retraso mental en los niños que padecen síndrome de Folling. Química y física: no hay mas. Del mismo modo, la neurociencia ha demostrado que el conflicto relacional, el rechazo, se proyecta en dolor físico, neurastenia; de ahí el fácil recurso a las migrañas que en esa familia ya fueron de siempre una epidemia,  las cefaleas que tantos conflictos familiares esconden, los contínuos dolores de cabeza que como su propio nombre indica, reflejan los quebraderos de cabeza que en lo familiar atravesaban…

Fíjate que en realidad la transformación del infierno familiar en dolor físico es una alerta, una señal de aviso, instinto de supervivencia. Pero en estos individuos se cortocircuita y convierte la conflictividad en su única forma de relación de que son capaces. Es como tener un sindicato dentro de casa que convierte a todos en piquetes rompiendo puertas, gritando ¡Insurgencia!, rompiendo al otro. Pero no son “los de fuera” de casa los que rechazan, sino que están siendo víctimas del “regalito” que padecieran precisamente de “su papá y su mamá”.

johny: Pues, ¿sabes qué te digo?, ¡Que acepten que son deudoras de esa experiencia de la que vienen y una vez reconciliadas con su propio pasado, verán con otros ojos la vida, la realidad; en definitiva: a los demás. Y si después de verlo qún les queda ganas de jugar a la mafia, que empiecen llendo a dar por culo a su papá y su mamá. Es que de lo contrario es ser la bruja que ha educado un terrorista y cuando sus bandas le empiezan a dar problemas en casa, les señala un enemigo exterior con el dedo y les dice: “ese, esos tienen la culpa de todo lo que en nuestra casa nos ha pasado”. Y los lanza contra la sociedad, por no reconocer que ha sido odio y no amor, con lo que les ha amamantado. Lo que me jode es que encima la tia va de Rigoberta Menchú.

Nuria: Es el paradigma de las brujas de Salem: 31 personas ajusticiadas en un año y sin embargo sus creyentes han logrado que eclipse todas las innumerables muertes acaecidas en ese siglo, convirtiéndose en poco menos que un hito histórico que ellos denominan “siglos enteros en los que se masacraban  brujas”. Lo que no entiendo es qué sentido le veis a todo eso para que ahora, después de acabar con johny la emprendan conmigo y mi chalet. ¿Esa tia va a hacer testamento y necesita un terreno para cada vástago o qué?.

Vitas


Dies Irae (in crescendo)

mayo 23, 2008

Germán: “Mi profesora habla de reparentalización: tus padres te rechazaron, no rularon entre ellos, y te hicieron sentir mal, pero ahora eres un adulto y debes rechazar  precisamente ese modelo y acogerte amorosamente a los demás. Osea, señor filosofillo, que la conflictividad se puede desmantelar, si es eso lo que te interesa en vez de ayudarnos a descubrir cómo hacen para encontrar oro”. Estaba dando cuenta de la fuente de espárragos rellenos de salmón. De toda, pero es que de toda la fuente. “Oye otra vez prueba a echar cebollino en trocitos por encima de los espárragos antes de meterlos en el frigorífico, notarás la diferencia. Pero vaya, que no te han salido mal”. Johny le hizo no sé qué gesto con el dedo corazón, a lo que Germán respondió llevando la mano izquierda a su huevera e imitando un golpe de cadera a lo Coque Malla.

Johny: “¡Mira, eso es cierto!. Te aseguro Nuria que el detonante (pregúntale a Freud), fue la relación con y entre sus padres; bueno y luego la relación paterno-filiales que se dieron en esa casa. Ya sabes lo que tenemos: una vivió el rechazo porque su padre se fué al norte del pais procurando un futuro a tod@s sus herman@s menos a ella que la dejó recogiendo leña y cuidando el ganado junto a su madre, y la otra que ni siquiera lo vivió. Una que lleva divorciándose todos los veranos, y todos los años desde que la conozco, cada vez que quiere reclamar la atención aunque nunca se ha divorciado porque no se va de donde huele a dinero y la otra buscando inexistentes padres desde que empezó a ejercer de “lolita” a tan temprana edad.”

Núria: “Humm… déjame pensar. Ambas advierten constantemente sobre la importancia de los primeros años ¿verdad?, es su eterna martingala… La importancia de los primeros años sí, pero en la vida de los hijos de los demás; para no mirar qué es lo que hicieron y consintieron ambas con sus respectivos hijos, ni para tener que asumir cuáles fueron los primeros años de su propia “edad” que tato les ha marcado y a partir de ahí comprender su comportamiento con los demás”.

Germán: Cualquier edad, sobre todo la entrada en la madurez, es buena para tomarse en serio el propio crecimiento personal. Los psiquiatras intentan ahora que la víctima de su “no infancia” sea consciente de que está la autoestima… la alarma física… todo ello el organismo lo ha creado como forma de reparar las relaciones rotas. Es como si el cerebro hubiera desarrollado una terapia orgánica, para recuperar la armonía en pocas horas, en las personas afectadas. Pero parece ser que las personas de las que hablais han aprendido el conflicto en forma de relación, de guerra eterna, viviendo en un estado de rechazo permanente al otro como forma de capear sus propias tormentas personales, su frustración por el abandono infantil que padecieron. ¿Sabeis?, me parece que siguen siendo zombies. Sonrió: “zombiii camina hacia la luuuuuuuz” Ja ja ja

le plus « violent » tous les requiems.


Habla johny: Bogoroditse Dyevo de Rakhmaninov

mayo 21, 2008

Das demasiada importancia al carácter altivo que a veces el individuo muestra en sus comportamientos. No siempre debemos pensar que nos encontramos ante una persona orgullosa, es porque la autoestima es un mecanismo muy primitivo de autodefensa. A más altanería, más desvelan su inseguridad, su herida siempre abierta, su debilidad es lo que desean ocultar al otro. ¿Te has fijado en ese “tic” que tiene al hablar, eso de repetir lo de “salir con la cabeza muy alta”?. De ahí lo de: “Pero para demostrarle que tengo más educación que ella le saludo cuando me la encuentro en la calle”. Es un argumento ilógico, absurdo, irracional; saludamos y nos devuelven el saludo y ello no implica que seamos “más que”. Pero ella siempre lo ha creído así y les ha inculcado ese modo de hablar que sólo revela lo que no posee, sus carencias.

“Pero para su fuero interno creen que les funciona”, respondió Núria mientras atacaba la mousse de ciruela en el interior del tronquito de chocolate.

Bah, ese bagaje de haberse criado en el conflicto como forma de relación, de forma que llegan a identificar familia con enfrentamiento; como aquello que nos enseñaban de Erich Fromm, lo de lasparejas que creen que por discutir mucho muestran que tienen más confianza. Sus escándalos… han sido señalados desde fuera como gente problemática; todo ello les lleva a crear una carta de presentación. Subliman su realidad transformándose en guardianes de la justicia, que sólo ellos creen poder impartir en verdad. Guardianes de la ley y el orden… pero siempre en lo ajeno. Antes de que surja el rechazo ya van preparando la justificación rastreando el ambiente como un scanner, buscando “indicios”, comportamientos “dudosos”, cualquier atisbo de conflicto, cualquier excusa en la que hacer hincapié para victimizarse: “Siempre nos rechazaron, nunca me aprobaron, siempre me excluyeron”. Y a partir de ahí reaccionan virulentamente como una manda herida, histérica, como una mafia buscando Vendeta.

Son una mafia que siempre han intentado interpretar las situaciones con presupuestos maquiavélicos, y se obcecan en encontrar o fabricar “pruebas” que confirmen su eterna sospecha: “Soy víctima de su injusticia”. De alguna forma buscan inconscientemente el rechazo. ¿Cómo?: subrallando todo cuanto no les agrada del otro lo que demuestra que han de fabricar un enemigo. No creas, las personas problemáticas cuando encuentran un  enemigo común frente al que luchar liberan mucha dopamina lo que les calma, creándoles la ilusión de que ya están ¡por fín!, todos unidos, que ya son una familia. Fíjate los dos polos que te presento: el rechazo (que las dos partes sufrieron en su infancia) y el ansia de sentirse “familia”: justo lo que saben que en realidad no son.

Ese comportamiento enrevesado no produce sino más sensación de lo que de antemano sabían: no tienen sitio en la vida de esa persona a la que persiguen por haberles rechazado. Pero inconscientemente, acosandola, llendo a por ella, llenan sus días contigo, ocupan sus conversaciones contigo. Sólo les falta lo que tú NO debes darles bajo ningún concepto ahora que estás con Germán: la forma de obligarte a que cuentes con ellos aunque sea para enfrentarte. ¡Por dios! ¿No lo ves Núria?, quieren que por narices tengas que contar con ellos, para bien o para mal, pero no soportan verse al margen de tu vida. Y menos si, como ahora con Germán, las cosas te estan empezando a ir fenomenal. Vamos que lo suyo es el sindicalismo familiar ja ja ja.

Bogoroditse Dyevo Raduisya. Opus 37 de Rakhmaninov . Descubierto gracias al blog de Vara-Marie Drezhlo, Art & Faith.

Preciosa y única, la versión “a capella” de Jaimina Johnston – Bogoroditse dievo


Habla Núria: Czardas

mayo 20, 2008

La única novedad en mi vida es Germán, como no sea eso lo que ha provocado… su rechazo. Pero mira, el rechazo al otro revela que a ella le están pasando factura tantos “Noes” como ha sufrido en su vida que ahora ve en su final. Piensa: “como a mí la vida me dice no, yo necesito resarcirme rechazándote”. Pero es que no hablamos de una sola persona, sino de los miembros de su familia; conscientes de que por su enojoso sistema de relación social fueron señalados siempre por el vecindario y evitados, ante una nueva posibilidad de relación (Germán conmigo), entran en escena haciendo lo único que saben hacer: montando gresca. Creandome este conflicto con el chalet que es la imagen que tienen de Germán, donde hemos pasado un verano inolvidable y los mejores momentos de… “lo nuestro”,  fabrican una excusa para poder digerir aurgumentalmente lo que saben será un nuevo rechazo para ellos. Porque te aseguro que ni Germán, ni sus padres, ni Héctor, tienen la más mínima intención de juntarse con la mafia. Les vaya la Ojirris contando una saga o uno de sus tragicómicos cuentos.

Si la psicología demuestra que los niños con miedo a ser rechazados, muestran un comportamiento más agresivo en el colegio, no sé porqué debemos pensar de otro modo cuando en vez de un niño, es toda una familia la que está de los nervios. Porque sé por Uve y tus nietas que la última comida que hubo tuvieron que salir por piernas, porque acabaron todos a la greña como cada vez que se juntan sea por cumpleaños o por Navidad. No sé si ha sido el Anna de Codorniú o qué, pero… ¿A que me notas disparada?. Ja ja ja. ¿Sabes?, en enero tienes que venir al examen de Germán. Ansío volver a compartir escenario con él, que es el modo en que nos conocimos”.

El jovencísimo Wieland Bachmann, interpretando las Czardas de Monti. Web de su profesor Michael Wolf, con quien comparte escenarios. (vamos, como Germán y Núria).  Partitura de “Czardas” (pdf)

En Valencia tenemos a Francísco Catalá Bertomeu. Su blog, su página web, su youtube, su MySpace.


No importa el cómo sino el porqué

mayo 20, 2008

“¿Esta mariconada es comprada también o la has hecho tú?”, dijo Germán por todo comentario cuando vió aparecer los tronquitos de chocolate foundant con mousse de ciruelas. “¡Perfecto, tampoco te gustan, así los demás tendremos más ración!”. Y pasó al tema que les preocupaba, mientras Núria hincaba la cucharita en el primer tronco que había de degustar en aquella velada. “Has hablado antes de un laboratorio, ¿me puedes explicar de qué se trata?”. “Ah sí, es un laboratorio de control de calidad”. “¿Aluminosis en tu chalet?, ¡ya me extraña!”. “Peor Johny, se supone que debajo de mi piscina están las minas del rey Salomón. Espera que está todo aquí, en el bolso. Te lo he traído para que lo leyeras porque es tan increíble que si te lo contara por teléfono, pensarías que me había vuelto tan loca como ella. Esta es la carta del concejal de urbanismo del pueblo al que pertenecen los terrenos de la urbanización, este es el informe del laboratorio de control de calidad, y este el telegrama…” El reproductor atacaba un peculiar “Oh Holy night” a capella.

Johny se puso las gafas de ver y leyó en silencio durante un buen rato mientras no perdía bocado con el mousse. Con aire despreocupado le acercó uno de los papeles a Núria y le preguntó: “Aquí se han equivocado porque no se entiende la palabra del final, parece que la impresora se ha comido caracteres y sólo se lee oro…”. Núria dijo: “Es que pone oro. Ha dicho que en su terreno tiene una mina de oro”. “¿Queee?. ¿Oro en esa…? ¡Mierda de la que cagó el moro!, ¡Eso es lo único que hay acumulado bajo la capa de hierba!. Y respecto al justiprecio, voto abríos que es eso todo lo que vale: una mierda!. Germán le recriminó su lenguaje y aquella explosión tan temperamental: “Ey viejuno, cuida tus palabras: el lenguaje es el vestido del pensamiento. Con un vestido anticuado, no te ateverías a salir a la calle, ¿verdad?. Pues con un lenguaje obsoleto tampoco”. Johny se justificó: “¡Pero habráse visto tamaño despropósito!. No el tuyo no, acepto críticas y más si vienen de un nene inteligente como tú,  pero esa… Brrr!. Anda, ya que no pruebas mis tronquitos de chocolate foundant podrías hacernos un cafelito ¿verdad chaval?”. Y Germán fué con ganas al desquite de un café hecho al estilo de la asistenta de su madre. “¡Núria pordiosss!, cómo se te ocurre ni remotamente suspender la venta de tu chalet por una gilipollez como esa. ¡Nada menos que una mina de oro!. ¿Y aún me preguntas si tienes que dejar que te pongan el chalet patas arriba?. Lo que tienes que hacer es llamar a los loqueros para que libren a la humanidad de la pesadilla de esa mafia.

De la cocina llegó una solución: “Sólo necesitamos averiguar cómo consiguen lo del oro y ya está todo resuelto”. “Te equivocas, mi obsesión siempre ha sido averiguar el porqué. No me preguntes es… como un tic que tengo desde pequeño”, respondió Johny. “¡Oh sí, ya veo, propio de filósofos de taberna; como su psiquiatría de andar por casa” añadió Germán desde la cocina. Johny miró a Núria y dijo: “Ahora te enseñaré yo un mensaje que me envió por internet, no creas que a mí no me está tendiendo una trampa en el futuro no muy lejano. La muy…”   

sarah mclachlan – O Little Town Of Bethlehem


Aún tengo que contarte mis problemas

mayo 19, 2008

“Déjame adivinar  -chascó los dedos y apuntó con el índice al detective- , son las variaciones de Goldberg interpretadas por un gato siamés en una grabación que sólo Núria y tú conoceis, ¿me equivoco?”, y soltó una gran carcajada. A Johny le brillaron diabólicamente los ojos. Molesto, él no quiere reconocerlo aunque han pasado algunos años, pero tras aquella pregunta tan borde se sintió molesto (jajaja).  Le espetó: “¿Y se puede saber señor donsabelotodo, qué pega le encuentras tú a lo que estás oyendo?; habida cuenta que sólo eres un loquero profesional y aspirante a cocinero de la Asistant of your mother’s University”. Germán otra cosa no, pero como pianista era un crack: “Quien sea toca de pena, se acelera por momentos y sobretodo, interpreta la partitura siempre con el mismo volumen. Eres tú el que toca ¿no?, y sonrió con lástima al detective”. Johny fue inflexible: “es un japonesito de 7 años, lo tienes en Google. Te ha vuelto a perder la seguridad, Germancito”. “Vale abuelo, en cualquier caso no dejes de escucharlas interpretadas por María Yudina. Y aún me callo un secreto, pero ese será tu regalo de Reyes, ¿Verdád Núria?”. Y guiñó un ojo a Núria que acababa de tomar un sorbo de cava. “Hace un rato erais enemigos acérrimos y ahora os habeis enredado en las variaciones de Goldberg. Está bien, lo asumo: se han juntado el hambre con las ganas de comer, que tiemble esa bruja porque… ¡Uy perdón!, que me has dicho que hasta los postres no hable de ella”.

“¿Pero es que no vais a probar mis espárragos rellenos de salmón?. ¿Y mis rollitos de York con queso azul?. El pastel de bacalao ni lo mirés Germán, que no has querido probar el arroz con bogavante. Entonces… ¿en serio quieres que saque ya los postres?”. Núria le apremió a hacerlo cuanto antes: “Aún tenemos que volver al chalet y mañana a las 8 vienen los del laboratorio y sobre todo: aún tengo que contarte mis problemas, que es por lo que hemos venido esta noche”. Johny ironizó: “Sí, lo see. Es propio de mis mejores amigos los cuales nunca dudan en afirmar que johny es… es… un amigo tannnn especial…” y cortó en seco: “que sólo venís a verme cuando teneis problemas”. Núria iba a protestar, pero se adelantó el detective haciendo gala de sus dotes de ex-actor: “No, de verdad Núria, osea, si yo casi me alegro. Cuando los domingos al anochecer… verás Núria, osea cuando me muero de asco cara a la pared conforme anochece, me doy unos golpecitos en mi propia espalda y me digo: ¡Que suerte tienes joder!, ¡Animo!, todos tus amigos en estos momentos no tienen problemas. Oye, y funciona. ja ja ja” . Núria le lanzó una servilleta a la cara mientras él se encaminaba a la cocina tras recoger los platos. Se giró a Germán: “Nene, levanta tu voluminosa huevera y ayúdame a sacar los postres”. Germán se acordó (y menos mal) lo que le había advertido Núria en el ascensor mientras subían: “Ten cuidado que a Johny le encanta que la gente sea víctima de sus propios prejuicios” y respondió: “De acuerdo, se me olvidaba que a tu edad os resulta imposible que las cosas se os mantengan en pie”. Johny asomó la cabeza por la cocina: “Hueles a gallina”. Y volvió al fregadero. Mientras Germán desfilaba presumiendo de cuerpo serrano con algunos platos en la mano dirección la cocina, Núria le dio un cachete en el trasero que Germán tomó como un piropo. “Uy qué peligro caballero: no sabe distinguir gallinas de patos. Me da usted miedo Sr. Johny. Ja , ja, ja”. Desde la cocina salió un proyectil en forma de plátano justo al pecho de Germán: “Más quisieras, haber tenido agallas para saltar al chalet de la Ojirris”. Y se volvió a meter en la cocina. Germán entró también, dejó las cosas en la bancada y mientras abría el grifo para lavarse las manos, salvó su honor herido para susto de Johny: “Ha sido esta tarde. He secuestrado un pato que a estas horas se encuentra colgado en una polea de obra que tienen…” No hizo falta más: “Germán… o eres un suicida, o eres la horma que esa mafia necesita para su zapato”.

La navidad de los insectos, cortometraje de 1913, Wladyslaw Starevicz

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