La eterna adolescente

El usuario “Vente a merendar a mi casa” acaba de iniciar sesión. En el equipo de Héctor apareció: El usuario “Vaya tela, no puedo, tengo exámenes” acaba de iniciar sesión. El usuario “Vente a merendar a mi casa” dice: “acabo de sacar el Plum Cake del horno”. El usuario “Vaya tela, no puedo, tengo exámenes” dice: Vale Héctor, me rindo. En cinco minutos estoy ahí. XD”. El usuario “Vente a merendar a mi casa” dice: “creo que ha sido el Tie breack más rápido de mi historia XD”.
Héctor cortaba meticulosamente su rebanada de plum-cake y mantenía la espalda recta pegada al respaldo de la silla. Germán apenas les hacía un corte por la mitad, mojaba las porciones en el café con leche, y se los metía casi enteros en la boca. Sí, un espectáculo. “¿Sabes?”, decía con la boca llena, “Espera que me atraganto”, y se ponía la mano delante de la boca hasta que ya era capaz de hablar sin ahogarse. “Necesito tu cerebro de informático”. Metió un trozo más en el café con leche que corrió la misma suerte que los demás. “Una persona (tragaba), una persona que repite siempre el mismo sistema de ataque contra otra persona. En tres lugares distintos de la ciudad. Su objetivo es siempre la misma persona. Pero quiero saber exactamente porqué lo hace. Ah, y no me permito desviaciones de +/- 1 en mi diagnóstico. Ayúdame Héctor, que tú eres un fiera de la informática.”.
Preguntó Héctor: “¿Y la víctima lo sabe?”. Germán contestó: “La que no sabe hacer las cosas de forma distinta según los lugares donde se explaya rajando es la agresora”. “¿Psicópata?, ¿Menopáusica?, ¿Celosa?”, dijo Héctor. “Tú sólo eres mi informático, el psiquiatra lo seré yo… algún día porque si estudio como hoy, jajaja. No, por eso no te preocupes, el diagnóstico lo tengo que hacer yo. Sólo necesito que me ayudes a descubrír cuál es el proceso desencadenante.
Héctor, que ya había acabado, acercó el portátil y lo puso sobre las piernas: “¡Proceso!. Esa es la palabra clave. El proceso padre crea un proceso hijo que sólo sabe hacer una cosa: reivindicar al padre. Si, es un zombie. El sistema operativo es tan humano que primero le dice: -oye mira, o dejas de interrumpir los programas o te mato. Si después de eso no hace caso, le dice: – vale, te lo advertí, ahora voy y te mato”. Germán se puso en pié, metió una mano en el bolsillo de su pantalón de pana azul marino y con la otra parecía estar escribiendo en el aire, mientras paseaba dando vueltas alrededor de la mesa donde estaba Héctor con el portátil: “De modo que si de pequeña veía a su madre enfrentarse al padre poniendo a la gente en su contra, ahora sólo sabe hacer eso como forma de reivindicar que, desafiando todo tipo de autoridad, resuelve su inseguridad primigenia. Humm… el problema es que estamos a miércoles y yo tengo que tener una respuesta pro-activa exacta para del sábado. ¿No hay otro sistema más…¿Digamos más disuasorio?”. Héctor no dudaba: “Te aseguro que esa persona está haciendo lo que de pequeña le hacía a sus padres: llamar la atención, exigir compensación, deseo de venganza. Nunca falla”. Germán no lo tenía claro: “Pero ahora no lo hace con su progenitora. Lo usa como actitud-respuesta ante… ¿ante?… ¿Héctor?”. Y el informático no se dió por vencido: “Oye ¿cómo habría reaccionado Núria si no estuvieras tú?. Cediendo, aviniéndose a sus pretensiones, tratando de que las aguas volvieran a su curso… Pero ahora estás tú. Demuéstra que hemos cambiado de época. Todos los procesos con fecha anterior ya no servirán contra ella”.
Germán se quedó a cuadros. “¡Bingo!. ¡Esa es la novedad!, ¡Eso es lo que le desespera!. Er… (carraspeó) oye Héctor… ¿no has pensado nunca ser psiquiatra?”. Ya lo veía ante sus ojos: “Montaríamos una clínica a medias: -Doctores Romero&Acosta- . ¡Yo podría pasarte apuntes de primero!, desayunaríamos juntos en la Facultad…” Héctor protestó: “¿Cómo?, ¿Cón esa forma que tienes de engullir las cocas?, ¿soportar que me hables con la boca llena?. ¡Ni lo sueñes rico, prefiero seguir en la Politécnica!.

escriba en blanco, no le denunciarán

2 respuestas a La eterna adolescente

  1. Maik Pimienta dice:

    En verdad las cocas han sido un gran descubrimiento…hay una que aparentemente no lleva nada y que está buenísima la jodía, se me cae la baba…lo único es que se me hace un mazacote en la boca…jejeje. Un blogabrazo amigo.

  2. johnymepeino dice:

    Por eso es ineludible mojar antes en el café con leche, mi querido Maikel. ¡Ay esas veladas ceremoniosas de las meriendas del siglo pasado!, qué bellos recuerdos son.
    Ahora todo lo despachan en la barra de un bar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: