La Madre

“Basta mirar sus ojos para descubrir que es una mujer atractiva. No se pone una máscara para salir a la calle, no destaca entre las demás por ser altiva. Se siente libre en todo momento. Yo la he visto acudir a una reunión con otras mujeres sin haberse si quiera peinado y ella parecía la más rejuveecida. Hay dias en los que he visto al viento mostrarse caprichoso con sus cabellos, otros en los que con un lápiz los recogía en un gracioso moño, con una minúscula diadema descubría totalmente su cara entre pícara y divertida. Hoy flequillo, mañana coletero, pasado diadema… Papá, le importa una mierda la gente, y creo que la belleza le devuelve esa libertad tomando partido por ella.
No veas las caras de las otras el día que se presenta con un chupa-chups en la boca…” Abrió las manos agitándolas como si estuviera espabilando el ensimismamiento de su padre: “¡Claro!, ¿no ves que no lleva pintura en los labios?”. Y sonrió abiertamente esperando contagiar de la gracia a su padre, pero parece ser que no. Su madre se incorporó a la conversación desde el quicio de la puerta conforme allí apareció: “Hijo yo creo que cuando esa mujer tenga compromisos…, ea, que es la directora de una coral universitaria”. Se giró hacia ella como si su pobre madre acabara de invadir los territorios ocupados del Líbano: “¿Tu Manolita del alma?,¿Sí?,¿La que dices que de tan mustia debió nacer un día de difuntos, su padre ser enterrador y su madre la dueña de una funeraria?”. Germán parecía Robert de Niro en su peor momento del día: “¡Tenías que verla mamá!. 20 años menos y ahí está, todos los días con la colilla en la boca, apoyada en la verja del parque como si estuviera en el muro de las lamentaciones, con ropa más pequeña que sus 400 toneladas que parece una butifarra embutida en film transperente. Cuando sale su hijo del colegio no se agacha a darle un beso no sea cosa que se le caiga un pegote de maquillaje y el niño acabe pareciendo un marroquí”. -“Pero qué tendrá que  ver una cosa con la otra, Germán”, dijo su padre. “Ya lo sé, pero es que no sé decirte qué tengo que hacer para que entiendas, ¡Para que me entendais los dos!”, -bifurcó los brazos moviéndolos como si hubiera fuego cruzado- “que Nuria no es ni joven ni vieja; que si no es la diferencia de edad lo que nos ha unido el uno al otro, tampoco teneis derecho, por culpa de mi edad,  a prohibirme que sigamos viéndonos”. El aspirante a psicólogo triunfador empezaba a encontrar serias dificultades para que no le temblara lastimosamente la voz. “¡Germán no es su edad, es la tuya la que me preocupa!. La gente es mala hijo”. Insistía su madre.  “¡Ah, ahora veis en mí poderes curativos. Osea que según tú si salgo con la gótica de la vecina, el corazón de las personas se hará bueno. ¿Es eso lo que estás queriendo decirme?”. El padre agachó la cabeza y calló. Fue su madre la que se lo dijo: “Aquí en la escalera ha estado una mujer preguntando por nosotros. Dice que le cuentas que tienes problemas con nosotros y que ella sabe lo mala que es esa mujer. Al trabajo de tu padre ha ido un francés. Ha estado haciendo muchas preguntas, hablando con algunos de la empresa. Dice que hay gente que va a por ti”. Germán miró la hora en la pantalla de su ordenador:  19:23  Y como acostumbraba a hacer según un rito propio establecido, introdujo  aquellos dígitos en  el buscador. Dijo en su interior: “Nunca me falla”.

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5 Responses to La Madre

  1. Luis Amezaga dice:

    La 19:23 sí se pone una máscara para salir a la calle, ¿o n o?

  2. johnymepeino dice:

    Parece ser que el misterio se cierne sobre “quién esa mujer que ha estado haciendo preguntas” y no sobre la que él está seguro de conocer.

  3. dideOn dice:

    pero bueno señores… y esta carta de presentación? vaya con el muxaxo, pero bueno tienes razón, no tengo espíritu navideño y por no tener o tengo ni tiempo para actualizar, es lo que nos ha tocado… pero vamos no es que me calle, si no paro (de hablar digo, no de escribir, como es evidente), así todo me suena su “origen” pero no te recuerdo, nos conocemos?

    P.D.: Soy más de sandía que de melón, fijate… pero bueno tampoco es cuestión de hacerles ascos a nada, no cree?

    SS y gracias por la “zacudida”

  4. johnymepeino dice:

    Dideon, Dideon, que no consigo que actualices por más que me empeño.
    Por cierto, menos los plátanos, hay pepitas en todas las frutas XD

  5. elchicogris dice:

    Llevaba casi un mes dejándomelos pendientes por falta de tiempo y ahora han caído del tirón.

    Lo de la gente haciendo preguntas… desconcierta. Espero el siguiente.

    Saludos señor Johny

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