Una persona escondida

Habló en voz muy baja: “Aquí 342, aquí 342, ¿ven algo?. Corto” – imitó unas voces ditorsionadas en la radio- “Negativo, corto”. Detuvo la linterna en un punto bajo el seto: “¡Señor, me ha parecido…!. ¡Lo he visto Señor!, ¡Está justo delante de mí!. ¡Lo tengo en el objetivo!”. Hizo un movimiento brusco para agacharse. De un zarpazo arrancó unos tallitos de hoja reticulada y exclamó entre dientes para que Nuria no le oyera: “Ya te tengo cabrón, ¿sabes?, por tu culpa casi se me quema la cena”. Apagó la linterna y haciendo un sprint regresó primero a la casa – “Ya puedes cerrar, la policía le ha detenido” – y después a la cocina. Sonó un portazo de mil narices. Nuria le recriminó: “¡¡Germán!!. Ella se puso primero en jarras y posteriormente se llevó una mano a la frente desesperada. Se entrabrió muyyy despacitooo la puerta de la cocina. Primero asomaron los tallitos de la planta, después una temblorosa mano, más tarde parte del brazo. FInalmente, la mitad del rostro como si la puerta estuviera encajada o alguien la aplastase contra él. Puso los tallitos a la altura de sus ojos, y obsequiándola con una temerosa sonrisa trató de quitarle hierro al asunto: “Lo sé. Lo sé. Se me ha olvidado leerle sus derechos”. Nuria no controlaba para nada aquella situación: “¡¡Pero Germán, hablo de mis puertas!!”. Dentro de la cocina, donde había entrado ya, se oyeron unas risas. “Lo que me faltaba, jajaja, pones en peligro tu vida por una mujer, sin chaleco antibalas ni nada, cazando al Cilantro para hacerle la cena y va ella y sólo se compadece de sus puertas”.

Puso la sopera en el centro de la mesa y le sirvió su plato con estilo. Ella llevó sus manos a la cara sorprendida: “¡Sopa de limón!”, exclamó. “Creo recordar que era tu favorita cuando estuviste en Edimburgo”, respondió él con la satisfacción de quien ha ganado la partida. “Germán eres… eres… ¿cómo lo consigues?”. “Quedémonos a dormir y te lo explico”. Ella sonrió: “Está deliciosa”, tomó su mano, estiró de él, y besó su mejilla sonrosada. “¿Eso significa que aceptas?” insistió él. Pero no, tras la cena, cerraron definitivamente el chalet y regresaron a Valencia en medio de la oscuridad. En los alrededores alguien pisó, inadvertidamente, una rama seca y entró precipitadamente en su casa, la contigua al chalet de Nuria.

Apenas se incorporaron a la autovía, Germán quedó dormido como un bendito. Nada sabía de los acontecimientos,que aquel domingo iban a desencadenar. Ni que en realidad, había sido el último fin de semana feliz de su vida. Por su parte, Núria, mientras conducía escuchando con el volumen muy suave “Trouble“, rememoraba aquella inolvidable jornada,sin que nada presagiara que aquellas iban a ser las más amargas Navidades de su vida.

escriba en blanco, no le denunciarán

5 respuestas a Una persona escondida

  1. Alunizado dice:

    Qué va hombre,qué va.¿No gustarme?¿Por no responderle,dice?¿Por la última entrada?

    Siempre me ha gustado lo que escribe y como dije en su momento,leerle es tan gratificante y me da tanto qué pensar (tantas veces me veo identificado por vivencias similares…)Sólo tiene que ver cierta IP que le visita y le relee constantemente😉 ¡Si es para enmarcar lo que dijo,rufián!

    Ni mucho menos,caballero.Verá que llevo tiempo sin comentar a los comentarios,a ninguno que alcanze a recordar.Tenerle rondando por allá es un placer enorme.Esos posts estaban escritos desde verano,antes que decidiese dejar esto una temporada.

    Por supuesto que me gustó lo que dejó,es más,un asiduo al blog llegará a la conclusión de que comparto opinión.Intento vivir como si me fuese la vida en ello,todos tenemos historias que contar y las mejores nunca se encuentran en la ficción,de ahí todas las entradas personales que he dejado.La vida en sí es el gran relato que nos llevaremos de todo este bendito caos.

    Lo demás son subtramas y abrir de vez en cuando la boca antes de reventar.

    Y perdone por dejar esto escrito aquí,pero no conozco otro lugar.Si es que sementendió.

    Sigo cada una de sus entradas con pasión,la que da la historia que está contando.De momento callo.De momento.

    Un abrazo,de los de verdad.

    PD.Creo que si usté dejase de pensar como piensa yo dejaba de fumar.Utopias,que les dicen.🙂

  2. johnymepeino dice:

    Yo es que nunca digo noO_o

  3. Luis Amezaga dice:

    No termina de consumar el bendito.

  4. casshern25 dice:

    Impaciente por la próxima entrega. Gran escena la del jardín.

    Saludos.

  5. johnymepeino dice:

    A eso venía y vi tus comments😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: