¡Alto! ¡Pongan las manos en alto!

“¡Los he pillado!”. gritó saliendo en estampida de la cocina con una linterna en la mano. La cena en el fuego. “¡Los he visto!, ¡Están ahí afuera!”. Cruzó como un rayo el comedor abriendo la puerta de la entrada de un batacazo. “¿Dónde vas?. ¡Germán no salgas!”, gritó ella. No escuchaba. Dió un salto por encima del muerete de piedra rejuntada en seco, alcanzó el césped bajo el abeto. Encendió la linterna enfocando hacia los setos, hacía movimientos en círculo como si un helicóptero sobrevolara la zona junto a la pérgola. “¡Les habla la policía!”. Nuria empezó a temer seriamente por el estado mental de aquel muchacho. “¡Salgan todos ahora mismo con las manos en alto!, ¡Están rodeados!”. Se llevó la mano a la boca ahuecándola junto a los labios: “¡Ninoo, ninoo, ninoo, Uhaa, uhaa!” imitaba el sonido de las sirenas de los coches de policía. Ella estaba sobrecogida, su rostro era un poema. A esas horas de la noche, y allí, sola, en medio de la montaña, nadie en los chalets de alrededor, a 25 kms de Valencia y aquel joven psicópata hablando por una imaginaria emisora radio, de un imaginario coche-patrulla, en medio de su pequeño jardín. Imitó las interferencias de la emisora: “¡Fshh-fshh!. Aquí central. Fshh-fshh. Llamando a todas las unidades. El sospechoso se ha escondido entre los matorrales. Fshh-fshh”. Puso voz de mujer: “Se trata de un hombre blanco, mediana edad. Vayan con cuidado, es posible que el individuo esté armado!”. Ella no pudo resistirlo: “¡Germán!, ¡Basta ya!”. Él se volvió haciéndole un gesto de silencio: “Métete dentro de la casa Elisabeth, y cuida de los niños”. Quedó estupefacta. primero.Silencio. Después estalló: : “¡Pero es que yo no me llamo Elisabeth! y…”. A él le entró la risa floja: “Jajaja ¡Que no se llama Elisabeth dice!. Ey, que no soy tan tonto ¿vale?. Jajaja. Con lo insegura que eres seguro que has necesitado darte, al menos 15 segundos, para asegurarte de quién eres en realidad. Jajaja.”.

De repente mudó el rostro, creyó sentir un escalofrío por la espalda, había visto algo en aquel suelo…

escriba en blanco, no le denunciarán

3 respuestas a ¡Alto! ¡Pongan las manos en alto!

  1. A. dice:

    Descolocándola, para darse cuenta de quien es. Buena escusa para tapar un principio crónico de locura de un ex-ventrílocuo retirado del cirque du soleil. Lamentablemente ni un trébol de 4 hojas podrá cambiar la suerte cuando aparezca entre las 10 personas mas buscadas del FBI, desplazando a otro delincuentes ,de la talla de este profeta de las onomatopeyas, a posiciones menos arriesgadas. El motivo; tráfico de órganos, vísceras y sirenas de coche de policía encontrados en el cobertizo del jardín. Pobres niños

    Un saludo

  2. laletraa dice:

    PD voy a mandar a ese loco a los administradores de WP por no dejarme registrarme como A. a secas

    Saludos

  3. La boca agua dice:

    Así se me ha hecho la boca: agua.
    No pienso lavarme este post en lo que me queda de vida.
    ¡Gracias “A”! 🙂

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