…y del miedo

Apoyado con las piernas cruzadas, sus glúteos sobresaliendo ligeramente por encima de la barandilla, el escueto bañador ocultaba, algo así como una sequoya milenaria que, aún abatida sobre el débil césped de su vello púbico y, no obstante entumecida por el agua y la temperatura que ya descendía, resultaba de difícil contención. “En cambio, pasarlo todo por la razón… pues sí: ¡Flop!” – hizo con las manos un gesto de pompa de jabón que estalla -, “Enloquecerías al final”. Ella echó mano de la cajetilla que había en la hamaca de lona: “No has respondido a lo que te estaba preguntando”. Aquella conversación le estaba empezando a incomodar. Encendió el pitillo, se cruzó de brazos, dió una primera calada -apenas nada- y con la mano que sostenía el cigarrillo señaló dos veces hacia donde se encontraba él: “¿Sabes lo que es el miedo?”. Él protestó de inmediato: ” ¡Pérdidas! “, dando un chasquido con los dedos apuntando hacia ella. “Y poco importa que tú te apoyes sobre los dos pies, que busques la seguridad en tener un cigarro en las manos, cruzarte de brazos, o volverme a recordar que eres mucho más mayor que yo y…¡yo qué sé!”, se echó a reir llevando la mano derecha al flequillo y echar así sus cabellos hacia atrás.

“Todavía no sé qué ocurre en la mente de las personas para que yo tenga que estudiar una carrera y desentrañarlo. Pero tienes miedo y el miedo son pérdidas. El orgullo no tolera perder. Que una relación se acabe, que te dejen por otra persona, todo eso es perder. La gente teme más el hecho de verse a sí misma perdedora, que el dolor que les produce la ausencia de la persona a la que han perdido. Duele más la impotencia de no poder cambiar el resultado de la partida de tu vida, que el sufrimiento que debieran tener por haber perdido a una persona que lo valía. De hecho, si te fijas, tras llorar 5 minutos de pura tristeza, despechadas agarran el teléfono y empiezan a ponerlos a parir delante de sus amigas, y deseándoles que se les caiga el pito a cachos, y que les lluevan chuzos, y de mala muerte se han de morir, etc.
Si pudieras anular ¡tanta razón!, ¡toda la razón! y nada más que la razón y empezar a amar… te ayudaría a descansar muchísimo”. Con el pulgar recorrió con un gesto inconsciente, el espacio que había entre su ombligo y los cordones del bañador. Introdujo el pulgar bajo la goma y dejó doblados los demás dedos colgando por fuera. “¿Que se acaba la relación?. ¡Psá!, tú has amado, eso es lo que mola. La experiencia de hacer feliz, que te hayan hecho feliz, eso queda para siempre dentro de ti. Has crecido como persona, has expandido las fronteras de tu corazón. Claro que para eso, hay que estar acostumbrado a amar porque se quiere, como yo a ti, no amar porque se necesita. Vale que sin necesidades nos volvemos estúpidos si es que no lo somos ya, pero -intentó apelar- ¡si pudieras liberarte de una vez del miedo a verte un dia como perdedora!…

 

escriba en blanco, no le denunciarán

7 respuestas a …y del miedo

  1. PaRiS dice:

    El miedo a veces nos libra de cosas que si las hicieramos sin pensar, saldrían mal sin duda… Pero hay que distinguirlo del miedo cobarde a no hacer cosas por inseguridad. Si quieres algo, a por ello🙂

    Seguire estudiando, que remedio, jaja. Pero ahora que me estoy acostumbrando a ir a la biblioteca, tengo que salir de casa igual para hacerlo😛

    Un abrazo🙂

  2. Alunizado dice:

    No sé qué decir porque no veo manera de explicarlo mejor de lo que ya lo has hecho tú.Es dificil perder el miedo a verse como perdedor y por eso muchas veces acudimos al despecho,sí.De alguna forma tenemos que evitar caer en la “maldición” de serlo.

    Leí de alguien que en cuestiones de pareja tememos perder a la otra persona porque creemos que nos completa,y creemos mal puesto que nadie puede completarnos.Nada nos hace seres completos excepto la aceptación de que nunca lo seremos.Jodido asunto todo este de “amar por necesidad”.

    Personalmente (hablo de primera mano) creo que cuando tienes que renunciar a una persona es cuando te das cuenta de cuánto amas (de verdad y sin egoismo) a esa persona,porque sí,al principio escuece como sal en llaga pero lo que queda es exactamente eso,la inequívoca sensación de haber amado.

    Vaya rollo te he dejado,me dejas pensando de verdad.

    Siempre es crecer leerte.Siempre agradecido.

    Un gran abrazo,maldito.

  3. pcbcarp dice:

    Muy bueno, si señor. Análisis de persona mayor. Aunque yo iría un poco más allá: no verte a tí mismo comp erdedor, sino “que te vean los demás”

  4. johnymepeino dice:

    Paris:”Estoy de luto, lloro, tengo miedo. Un poco de frescor, señor, si no te importa, ¡si te parece bien!”. No temas a que salga mal, lo más terrible es que nunca salga: “Amarilla o blanca o negra o azul”

    Alunizado: la mejor obra de arte de Rimbaud fue su biografía, como Byron, como los malditos.

    Pcbcarp: Los demás no nos ven, somos invisibles. Justificamos nuestro miedo excusandonos en los demás, y los demas nos envidian. Y si folláramos, más; y si fuéramos libres en nuestra ternura, serían ellos quienes gritarían: “Basta ya, tanta libertad no, ¿No veis que nosotros la tenemos perdida?”.

  5. Hugo dice:

    No sabes el gusto que me da
    ver que hay gente interesante
    en este mundo en el que ya
    parece que no quedan
    muchos peces en el mar.

    Me ha encantado tu relato, raro, bueno y singular
    y tal vez dentro de poco vuelva esta tierra a pisar.

    Hoy sólo hablo rimando
    aunque creo que voy a parar,
    porque como la siga cagando
    me voy a tener que matar.

  6. johnymepeino dice:

    Sr. Hugo más que pez soy escualo, y además de los malos.
    Ocurre que uno está tan loco, que ya puede hacer pinitos
    escribir como se hacía en el siglo pasado
    donde cierto autor que murió en un manicomio confinado
    rallajeo la pared dejando una maldita frase escrita:
    La literatura del siglo veinte, está escrita toda
    por esquizoides”. Sinó de qué.

    Vuelva si es capaz de entender a un loco
    Y sobre todo
    si es que tiene el mal gusto de leer un texto sin fondo.

    p.d.- Si se mata escriba un porqué, que para muertes innecesarias ya tengo la mía.

  7. casshern25 dice:

    La excusa de los demás es la perfecta para uno mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: