El éxodo veraniego

La bajada del Castillo de Cullera se hacía por delante de la parte del pueblo. Una senda bien arreglada de losa haciendo largos zigs-zags, con la cara encalada y un mojón de piedra en cada esquina, exponiendo la bella cerámica de las estaciones del Calvario. Se llegaba al pueblo por el barrio que llamaban del Piquete,. Unas callejuelas empinadas de casas humildes de labrador pintadas todas escrupulosamente de blanco o colores (rosa,azul,amarillo), que eran un modelo de tener las cosas claras a la hora de coger la brocha y “buen gusto…” Después venía el famoso mercado, triunfante de palmeras, con una fuentecita con piedras de gruta donde se vendían los pájaros del Vedat, con un ala rota para que no escapasen y entre las aguas turbias, sus lomos entre las algas, los silenciosos peces de color. Pero eso, en palabras de nuestros mayores, sólo lo vendían para niños de la capital.

Cullera siempre ha sido villa regalada. Los alrededores del mercado florecía con las primeras horchaterías y chocolaterías, siempre llenas de vecinos de las casas cercanas. Por las calles, con cestos colgados al brazo, los horneros ofrecían por la tarde toda clase de chucherías. También los pasteles de pescado y acelgas, para quien pudiera pagarselos y las frágiles rosquilletas. Nosotros, que procedíamos de pueblos de austeridad espartana, ante tan variada oferta, quedábamaos boquiabiertos y en seguida pedíamos a nuestras abuelas (mitad madres, mitad ayas) que se hicieran clientas circunstanciales si quiera por nosotros.

La vuelta tenía carácter de éxodo. Dejábamos enfrente del mercado casas de ricas fachadas, y entre ellas podíamos ver algunas tan estrechas que parecía maravilloso que allí se pudiera vivir. Una placita tenía un nombre que nos poníala piel de gallina: El Ataúd, porque tenía en medio un parterre que recordaba el perfil de lo que le daba nombre a su plaza. Cruzábamos en silencio y por la noche cuchicheábamos entre los niños que, aquella tarde, nos pereció que sin que nuestros padres se diesen cuenta, habíamos visto y sentido cosas. Aquello era miedo, y no lo de ahora del halloween.
Llegando a la marina era el gozo del paso del Ecuador, estábamos a mitad de camino. Una tiendecita que llevaba el nombre mostraba en el rótulo la garita de un “colomer”, criador de palomos. Calle de la Rápita, la fuente de la Pedrera de donde salía un agua que, con cántaros transportados encima de un carro, abastecía las casas de agua para beber. No, no habñia agua corriente en las casas, a ver si se creen ustedes que fue el pueblo llano quien inventó el derroche de agua. La otra forma de abastecer agua a las casas era la que se obtenía de una bomba de pozo de agua salobre que mezclada con el agua del mar… pues servía para las necesidades más perentorias.

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5 Responses to El éxodo veraniego

  1. pcbcarp dice:

    Caramba, Sr. Mepeino, qué bien cuenta usted. Me parece tenerlo mismamente ante los ojos. Incluidos los exvotos del postio anterior. Mis únicos recuerdos de Cullera distan mucho de los inefables que Vd. tan emotivamente describe, sino que se limitan a un fin de semana de mi tierna infancia que fuimos a ver a unos tíos míos que veraneaban allí y recuerdo aquellos días como de un tedio infinito. Así que debería volver.

  2. Michi dice:

    Nunca h eestado pero cone sa descripcion me han entrado ganas, y con el calor que hace hoy (verano light) tambien 🙂

  3. LUIS AMÉZAGA dice:

    Invita al paseo.

  4. Johnymepeino dice:

    PCbcarp tiene usted razón, debería volver. Tal vez la horrible imagen que da ahora aquella playa le evocaran recuerdos que -no lo dude- con la vejez aflorarán: mezcla de realismo e idealización por lo perdido.

    Michi querido, te recomiendo las playas de Girona, ojalá sean lo vírgenes que en su dia fueron las de Cullera.

    A la renovación de nuestra atmósfera Don Luis, necesitamos respirar nuevo oxigeno que nos permita mirar hacia atrás y exclamar: Sí, es pasado, pero gracias a eso este presente tiene sentido. Un abrazo.

  5. Casshern25 dice:

    El que no sabe narrar ¬¬ Muy bueno señor sin pelo

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