¡Llora cabrón!

Se trataba de una sorpresa, de modo que cuando a empezaron a aporrear la puerta de casa, las pequeñas,mi hermano y mi padre dejaron caer las cucharas en el plato y todos se me quedaron mirando de refilón para ver cómo reaccionaba. No tenía ninguna intención de dejar enfriar mi sopa que, aunque mudo, la había cocinado yo; pero sea quien fuera el que llamaba a nuestra puerta con los puños y de aquel salvaje modo, logró exasperarme al punto de dirigir una mirada de reproche a mi padre y levantarme a abrir.

– “¡Coño!, no sabía que además de mudo te habías vuelto paralítico, porque anda que no te ha costado abrirme ni nada macho”.
En las horas más amargas que había sufrido durante los dos últimos meses, si había alguien en este mundo a quien había deseado con todas mis fuerzas tener a mi lado, era a mi primo Javi. Pero me rechazó cuando iba a besarlo abriéndose paso hasta el comedor. “Hola tío, ¿qué tal primillas?, y tú macho, joer que grande estás Pichardo”. A partir de ese momento asumió el puesto de hermano mayor y primogénito. Lo asombroso fue que mi padre le daba cancha, y lo bochornoso que cuando yo le daba un empujón o le quitaba el pan, mi padre le defendiera. Mis días en aquella casa estaban contados, buscaría otro lugar, pero qué dura la traición cuando llega de la mano de un amigo.

– “Al berzas éste ¿Por qué le aguantais?. ¡Eh tú, mudo!, háblale a tu padre ¿no?”. – “Javi así no; con respeto.”, decía mi padre. ¡Estupendo!, igual pensaba que me estaban ayudando. – “¿Por qué no los llevas mañana al Parque Sindical?”. – “Espera, espera. ¿Que vayamos a la piscina y el cernícalo éste se esté ahogando y claro, como el cabrón no habla, se ahoga y luego mi madre y tú me echais las culpas a mí?. Ni lo sueñes, yo no me llevo al mudo al Parque Sindical”. Eché la servilleta al medio de la mesa y me fui corriendo a mi habitación. Aún así levantó la voz todo lo que pudo: – “Si hay que cruzar calles para ir a Manuel Becerra conmigo no cuentes. Imagina que estamos cruzando, viene un camión y como el niño bonito no habla… ¡zás!, los cuatro planchaos sobre el paso de cebra. Que no, que no, menudo peligro tiene el mudo.

Al cabo de una semana mi primo Javi le pidió permiso a mi padre para hacer las cosas a su modo. Al levantarme por la mañana y dirigirme al baño, me interceptó en el pasillo: “Huérfano, aparta que voy a entrar yo”. Le habría abofeteado. En la cocina se me pegó como una lapa. Si abría la alacena (o como coño se escriba, que desde que no me das messenger no puedo aprender a escribir bien) para coger la botella de leche Collantes (que hace a los niños gigantes), me cerraba la mosquitera. Si abría el armario menudito para coger las galletas, me volvía a guardar la leche. Tuve que darle un buen empujón para ponerme el vaso de leche. “Te estás pasando huérfano”. Me senté en el taburete y se clavó delante de mis narices en otra banqueta. Si intentaba echarme Cola-Cao me daba un golpe en la mano poniendo perdido el Hule/Ule o como coño se escriba. Cogí una galleta y me estrujó la muñeca con sus dos manos al punto que la tuve que dejar caer al suelo. Intenté tomar otra galleta y me apartó la caja de donde la tenía. Me resigné a beber leche sola y ya está. En ese momento me asestó el golpe más duro:

“Ooooh, choy un güefaniiiito, chúiste y chólo en la vida”. Aquello me dolió. Y mucho. Lo que pudiera ocurrir en adelante yo no me responsabilizaba. Siguió imitando a Charlie Rivel fingiendo que lloraba mientras se lamentaba de carrerilla: “Mi mamaíta cha muerto y yo me he quedado güerfanito y nadie me quiere por echo no hablo, po favó una limoshnita que choi güérfano y echo de menos a mi mamáaaa”…¡Auuuuu!. Fué lo más lejos que llegó mi paciencia: salté sobre su cuello y empezamos a inflarnos a leches. Nos conocíamos como pocos contendientes y la norma no acordada pero tácita fue que ya no había normas entre nosotros. Al cabo de un rato conseguí inmovilizarlo bajo mis piernas, hinqué el brazo en su cuello y levanté el puño para descargar con todas mis fuerzas sobre su cara.

“Ahora no tienes a mi padre para defenderte” (¡se me escapó!). Mi primo Javi abrió cuanto pudo sus ojos y el pobre… sonrió. No ofrecía ya resistencia, aunque estaba muerto de miedo, nunca me había visto así. Sentí por él esa pena diferida que siente la gente neurótica en el cine y les hace llorar como no lo hicieron en un momento concreto de sus vidas. Mi primo Javi estaba dispuesto a dejarse partir la cara con tal de hacerme hablar. Fue esa pena diferida la que me arrancó el llanto que desde hacía un mes estaba pudriéndome por dentro y me asfixiaba. Apoyé los puños en el suelo, me aparté para que mi primo pudiera salir y en cuanto pudo zafarse de mí, me arreó un ostión en el cuello diciendo: ¡Llora cabrón!, que hace un mes que también soy huérfano del único que sabe cuidar de mi.

, , , ,

22 respuestas a ¡Llora cabrón!

  1. javi h dice:

    En ocasiones hay que tocar fondo para salir a flote con fuerza. No sé si esto es autobiográfico o es solo una historia, si es así (solo ficción) te aseguro que se asemeja mucho a la realidad.
    Hace años viví (en el papel de Javi) algo similar y luché (perdón, luchamos) por sacar a una persona del pozo de tristeza en el que había caído, y al final lo conseguimos.
    Un abrazo!

  2. Michi dice:

    Sip, la unica forma de rebotar es tocando el fondo, con o sin ayuda, bonita historia…

  3. Johnymepeino dice:

    Os he repetido hasta la saciedad que en el blog no puede haber creación o hermosura porque mi nivel de estudios no da para más.
    Me resulta más fácil evocar lo que recuerdo de mi infancia o juventud y narrároslo aquí.

    Si Javi H ha hecho de Javi, entonces ¡Javi H es un encanto! ^_^

    Con ayuda Michi, siempre mejor con ayuda. Porque aquello del “superhombre” ese es un cuento “mu way” para jovenes que aún no podían leer a Harry Potter pero pura entelequia: todos necesitamos ser amados. Es el amor lo que mueve montañas, no la fe. (eso incluye la fe en filosófos viejunos endiosados hace 200 años) Un abrasso Michi 😉

  4. LUIS AMÉZAGA dice:

    Si es que tanta mudez, ha derivado en incontinencia verbal😄.

    La infancia y sus alrededores da para historias múltiples porque el disco duro estaba casi vacío y permeable. Literatura basada en hechos reales: La memoria.

  5. Johnymepeino dice:

    Habla usted de la memoria Don Luis. ¿Se imagina usted Don Luis, que no me dejan escribir la “histórica”?. ¿Habráse visto?. Si justo esa es la que yo quería publicar😀

  6. Xufi dice:

    Guaaaaaa, vas por delante de mi no debería de votarte, caguen.

  7. Johnymepeino dice:

    Xufeta, mi alegría será veros a todos por arriba de mí. Es lo que toca. :^*

  8. Conejín dice:

    Y que puedo decir yo si me dejas sin palabras. Eso que escribes no se puede inventar, tiene que salir de las entrañas.
    Saludos de tu amigo Conejín ·<;0)

  9. KATSUMOTO & KOYUKI dice:

    Estimado JMP,
    Debo decir que este post me ha encantado, no solo por el contenido, sino también por la forma.
    Me ha gustado tanto, que no sé porqué, pero hasta me he imaginado poder leer un libro con este estilo…
    Qué me dices de esto?

    Saludos muuuy cordiales,

    Katsumoto

  10. alexrchies dice:

    Situaciones extremas requieren medidas extremas. Tuviste suerte de contar con alguien así.frtw

  11. Chasky dice:

    A esto se le llama solucionar los problemas a hostias, vaya historia más chula.

  12. Goldfinger dice:

    intuyo que son hechos veridicos los que relatas, sea como fuere, muy bien escrito.

    saludos

  13. Jose dice:

    Ten primos pa’ esto!!!

    😉

  14. JP dice:

    Dices que en tu Blog no puede haber creaciòn o hermosura.
    Pues yo creo que si la hay , crear el relato de la forma que lo haces realmente es una hermosura.
    Saludos

  15. MGO dice:

    Es muy fuerte leerlo a la vez que escuchas la melodia.

    Ser huerfano es impotencia.

  16. Carlitos dice:

    BUENA HISTORIA, ME GUSTÓ BASTANTE!!

    TE DEJO MI VOTO DE HOY…OJALÀ TU IGUAL PUEDAS VISITARME!!

    SALUDOS

  17. Conejín dice:

    Como siempre he aprendido muchas cosas en tu blog. Te cojo un beso y un abrazo, ya que lo regalas.
    Saludos de tu amigo Conejín ·<;0)

  18. yunzapito dice:

    Hola compañero, no sé que pasa pero no te puedo responder en tu última entrada, muchas gracias por hablar de mi, ahora estoy en el compromiso de tener que escribir mejor para llegar a la altura que describes.

    Muchas gracias.
    Un abrazo.

  19. Casshern25 dice:

    yo venía a decir lo mismo que yunzapito, no puedo comentar en la entrada, la lei de buena mañana y me dibujaste una sonrisa en mi cara cabrito.

    Un abrazo.

  20. Alvaro dice:

    Yo tampoco he podido comentar la nueva entrada. A Alba y a mi nos encantaria que escribieras algo en nuestro blog. Seria un placer.

    La lucha. A veces (demasiadas), es lo único que nos queda.

    Saludos desde el agua

  21. Julen dice:

    Bonita la historia. Peleas y más peleas. Quizá sea la forma en que llegamos a alguna que otra conclusión por muy avergonzante que sea. Hace pensar.
    Un saludo,
    Julen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: