La secta 2.0 – El colmillo del yuppie

En los años 90 sonó el término “Yuppies”, para llamar a aquellos menores de 30 años (“la revolución de los sardinos”), con estudios en prestigiosas escuelas de negocios en Estados Unidos, donde hicieron, entre otras materias, “ingeniería social”, que algunos llaman “recetología”, porque traía fórmulas para acabar con la violencia, la pobreza, la corrupción y todos los males y desequilibrios de la nación; ellos concibieron empresas de “alto calibre” como formas de eliminar el “gran desorden institucional”, y situar a todas las instituciones públicas en el centro de sus teorías económicas. Estos “economistas-consultores” pregonaron, por más mano dura, otorgar subsidios en vez de servicios, no enredarse en los vericuetos de la historia y desechar a los políticos. Algunos críticos los calificaron como un revoltijo de ideologismos, ingenuidad, buenas matemáticas, sencillez y capacidad de influir. Sus apariciones más notorias y delirantes fueron en el año 2000, atraídos por la llamada “burbuja tecnológica” (hacer dinero en el mundo virtual), volverse millonarios y acceder a posiciones directivas. Pero todo se desplomó en menos de una década; los negocios no resultaron y fueron obligados a abandonar ese mundo irreal y poner los pies sobre la tierra, quedándoles como alternativa asumir posiciones directivas en el sector público y privado o en el campo de la consultoría. Reitero, destacar el menosprecio por la historia y los políticos, y su natural marginación de toda militancia por su condición de técnicos.
Bogotá D.C., 27 de septiembre de 2007

El colmillo del «yuppie».- “Como siempre, los encargados de los grandes grupos siguen paseándose lentamente, ataviados como para una comida de negocios en la city, mirando todo de lejos, frotándose las manos, dando una que otra orden. ¡Ah, los yuppies! Su única lectura asidua es la de la cuenta de explotación. Se los ve moverse a solas con aire de superioridad, sin lograr ocultar sus colmillos de rapaces. Para los yuppies, la Feria de Francfort no ofrece ningún interés. Se aburren.

Cócteles, cenas y tertulias.- Como en los años 40, sobre las 18 horas comienza la desenfrenada actividad social, fuente inagotable de información, chismerío y, ocasionalmente y por pura casualidad, de ideas.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: