6 menos 10 (y final)

Durante los sábados siguientes, y siempre antes de las seis menos diez en que comenzaba su tertulia, permanecía en silencio observando cómo dormitaba con su barbilla apoyada en el pecho tras sus gafas oscuras. Mi observación se detenía en los apenas imperceptibles movimientos de sus cejas, en las arrugas de su rostro y sus manos, el las abundantes canas que lucía, olvidado completamente de mi fugaz vida de futuro poeta. Ahora lo veía como a un ídolo, pensaba que pocos chavales tenían la oportunidad como yo, de tomar un café con un señor que salía en la página 126 de su libro de Lengua, en lo importante que era aquel hombre y en lo insignificante que era yo. De su gesto de permitirme tomar café con él todos los sábados y en aquel Café-Gijón creo que me viene el gusto de ser “don-nadie”.

Porque jamás se pronunció sobre literatura, ni sobre su obra, ni de lo que andaba escribiendo entonces. Por contra, me habló de las judías blancas del Barco de Avila, de lo incómodo que le resultaba desplazarse por Madrid (y eso que eran otros tiempos), del exceso de luz en Valencia que nos convertía en “excesivos en todo” a los valencianos. Y por qué hacíamos mal en llamar Redacción a los textos de tema libre u obligado, que nos mandaban en el colegio:

“Esos textos carecen precisamente de acción, se limitan ustedes a copiar ideas que ya tienen leídas o escuchadas. La acción deviene del diálogo con el personaje. Invente un personaje, cortéjela si es mujer, trabe amistad si es un caballero, enseguida surgirá una conversación entre ustedes, déjele hablar cuanto desee, en ocasiones pregunte, y a buen seguro que el personaje le contará su vida, le hablará de los miembros de su familia, o de las proezas que realizó antaño, o de los ideales de conquista que animan su quehacer. Quién sabe si le invitará a su casa, o a conocer su reino y, si hay suerte, tal vez le presente a algun político poderoso, canónigo cultivado o le involucre en sus luchas interesadas.
Después cópielo en un cuaderno, léalo, seleccione lo que realmente interesa al tema que le han pedido: ya tiene usted redacción”.

No lo explicó exactamente así pero es como vagamente lo recuerdo. Quedé con la boca abierta, se notaba que además era un buen profesor. El último sábado en que se despidió porque se trasladaba a vivir a estados unidos al llegar las seis menos diez me despedí, me pidió que juntara las sillas de las mesas próximas mientras entraban sus “colegas”. Azorado por lo imprevisto y torpe que yo ya era, me hizo un gesto de desagrado porque estaba parado en medio molestando: “Diantre de crío, siéntese de una vez”. ¡Me estaba invitando a su tertulia!. Aquello lo consideré una deferencia, tal vez por su despedida, que siempre le agradeceré.
Para mi sorpresa comenzó a recitar la primera estrofa de mi inmunda “poesía” que le espeté a bocajarro el primer sábado: quise morir de vergüenza. ¿Por qué lo hacía?. Había tenido ocasión de pedirle perdón por mi insolencia del primer día, había quedado claro que aquello no era ni poesía ni… vamos, que no llegaba ni a copla. ¿Entonces?.

Uno de los “ilustres” abrió su barbuda boca para felicitarlo por haber logrado sintetizar el paradigma de bla, bla, bla, sioux, sioux, sioux, choflás, choflás, choflás… Al hablar, estiraba tanto su barbilla hacia lo alto que aproveché para mirar atónito al hombre de la página 126 de mi libro de Lengua y sonreirle abiertamente. Al cabo de los años, supe que la frase no era suya, pero reconocí en ella gran sabiduría. Giró su cabeza hacia donde yo estaba a su lado y me dijo con voz queda mirándome por encima de sus negras gafas: “Anote joven, en España no importa lo que se dice, sino quién lo dice”. Y nunca lo he olvidado. Creo.
De hecho, por más ocasiones que me ha dado la vida, nunca he faltado a mi lealtad a aquel hombre cometiendo la indiscreción de confesarle a nadie: “¿Sabes macho?, de pequeño tomaba el café de los sábados con G”

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4 Responses to 6 menos 10 (y final)

  1. LUIS AMÉZAGA dice:

    Lección Magistral española: “Tú no sabes con quien estás hablando”.

    He disfrutado con el post. Me voy al café a tertuliar, con su permiso.

  2. Mi hermana es lesbiana dice:

    volví… a medias pero volví….

  3. Anonymous dice:

    Eso te honra. Y no es poco decir.

  4. carlos martinez dice:

    Buenisima lección practica, y muy bién narrada. “No importa o que se dice sino quién lo dice”

    En estos dias pasados de tanta cena de empresa la de carcajadas que se habrán oido con el chiste del JEFE aunque el autor haya sido el botones…Porque hay mucho jefe que engorda con las risas de los lameculos.
    En fin, que enhorabuena por tener ese maestro G.

    2
    e

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