Invierno en mi corazón

Acostumbrado al trato personal, no entiendo porqué una persona que se encuentra a pocos metros de mí no se deba tomar la molestia de venir a mi encuentro para preguntarme algo en lugar de usar el móvil.

Hablar por móvil se ha convertido en la forma habitual de comunicarse claro que esto se da a costa de otras formas más personales y mucho más cálidas. La gente joven se envían decenas de mensajes hasta tener callos en los pulgares. En el autobús les oigo hablar con sus padres para informarles por dónde van. “pasamos ahora por tal ocual sitio”. Al principio esto me hacía pensar que los que así hablaban ardían en deseos de verse con su familia y una vez en casa hablarían cara a cara con sus padres. Pero me parece que no es así: los mismos jóvenes deseosos de avisar sobre su paradero en mitad de un viaje en el bus, en cuanto llegan a casa enmudecen. Las explicaciones por el móvil no eran un preludio de una conversación más sustanciosa, sino simplemente la única conversación que hay.

Personas charlatanas a través del móvil enmudecen en su hogar en cuanto están al lado de sus familiares. Mi silencio por vivir en soledad no difiere tanto, pues, del suyo. Los móviles permiten estar conectados con los que están lejos pero al mismo tiempo permiten a los que se conectan estar alejados unos de otros. Podemos conectarnos con muchas personas pero corremos el riesgo de no acercarnos al corazón de ninguna. ¿Ocurrirá así con los blogs?.

No deja de ser una paradoja que el mismo aparato que nos permite hacernos presentes en mil lugares sea el mismo que nos mantiene a distancia los unos de los otros. En este contexto, lo peor que puede ocurrirle a una persona (lo he presenciado en Navidad) es quedarse sin batería. Esto significa quedarse fuera del mundo: nadie puede entrar en contacto contigo, es como estar muerto. Es como si el móvil sustituyera a la persona. Nuestros ordenadores, también, se conectan pero tu corazón y el mío permanecen distantes sin llegar a un punto de implicación o compromiso.

Hay que estar cerca de los demás para lo mismo sentir. Hay que unir fuerzas para protegerse. Lo normal es estar juntos y con humor como cuando la familia va al hipermercado cantando en el coche o vamos nosotros gastandonos bromas. La sensación de seguridad y bienestar estará entonces asegurada. Por eso, las ocasiones de acercarnos al otro las cultivo con esmero. Llevo dos años esperando que internet me diga algo. Si ocurre quiero estar preparado. Vivo. Conectado. Pero con los corazones, con el movil no.

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23 Responses to Invierno en mi corazón

  1. d dice:

    Qué difícil es conectar por aquí. No sé hasta qué punto puedes conocer a una persona sin contacto físico o sin escuchar su voz.
    Gracias por tu comentario pero la opción que me queda si no existo no me la planteo, jajaja. La vida es algo natural, no hay que hacer nada. Vivirla es ya otra cosa.

  2. Kilian dice:

    Johny, lo que dices da mucho que pensar…la verdad es que tienes razón, en cuanto nos quedamos sin batería estamos incomunicados…¿y en los tiempos en los que no había móviles? ¿Acaso las personas tenían problemas para contactar con alguien cuando había que dar algún recado? Puede, pero siempre había alguna cabina o algo por ahí cerca…no es algo indispensable.
    Está visto que la tecnología nos domina y nos va volviendo cada vez menos autosuficientes…sí señor, me ha gustado el post. Saludos…:)

  3. Jose dice:

    Tienes razon, ahora la comunciacion es tan… artificial. Antes las cosas se decian o no. O una carta, escrita a mano, de puño y letra, denontando quien lo escribia, con esa letra de niño tal vez.

    Pero ahora… ahora es todo moderno, artifial, tecnologico…

    Y lo peor de esto es que lo digo yo que esta tarde sali con dos moviles 😦

  4. Azusa dice:

    La tecnología tiene lo bueno y lo malo, y el móvil no va a ser distinto. Por ejemplo, a mí el msn, o el móvil(no soy últimamente muy adicta al móvil) me permiten estar en contacto con gente a la que no puedo ver a menudo pero sí es muy importante para mí… Pero te aseguro que cuando les veo la comunicación es igual o mayor aún (es que soy muy charlatana, jeje)

  5. kaotot dice:

    ¿Qué esperas de internet?

    Eso cómo primera pregunta. Y lo demás es:
    -¿Tiene corazón internet?
    Creo que no… bueno no exactamente. ¿Los blogs son centros de incomunicación? A mí me parece una forma muy rica de comunicación. Disfruto muchísimo leyendo blogs de otras personas porque en general se tocan temas que en una conversación “normal” pueden pasar desapercibidos.

    Este post que has puesto creo que tiene mucha más… ¿Cómo decirlo? Mucha más… es que ahora no me sale. Es mucho más profundo de lo que parece porque al fin y al cabo hablas de la incomunicación que nos afecta a varios niveles. Pero también generalizar hace que el problema sea más grave de lo que parece. Creo que las personas a veces pasamos por periodos de introspección más profundos en los cuáles no queremos saber demasiado de los demás y otros momentos en que necesitamos comunicarnos.

    Efectivamente pocas veces me ha hecho ilusión un mensaje enviado a mí mobil. En cambio si me encantan los e-mails. Un mensaje es algo muy corto un e-mail puede ser más largo. Me encanta que alguien se tome la molestia de escribirme para comentarme lo que sea. No los e-mails en cadena si no e-mails personales.

    Igual la idea de escribirme con alguien por carta me parece genial.

    pd: Me encanta la música que pones… es genial!

  6. Para, creo que voy a vomitar dice:

    Pues mira, en eso de la charlatanería por el móvil y los silencios en casa me vi bastante reflejado.

    Sí, tienes razón en lo que dices, ¿pero si no existiera movil ni internet ni nada?, crees que habría más comunicación en mi casa?, lo dudo. Me quedo con mi móvil y mi ordenador, me dicen más cosas.

  7. Para, creo que voy a vomitar dice:

    Yo no puedo oír la música, me dice que instale plugins, pero me gusta tan poco instalar…

  8. Michi dice:

    No se…en mi casa no habia comunicacion en la epoca pre-movil y pre-internet asi que no le puedo echar la culpa 🙂 aunque ahora es cierto que si me quedo sin Internet se me cae el mundo jaja, anyway la clave es no obsesionarse, hacer uso de la tecnologia pero no que ella haga uso de ti…

  9. Telémaco dice:

    Muy buen post johnymepeino. Y tienes toda la razó:n es preocupante y deprimente.

  10. Irea dice:

    Discúlpame tú por mis paranoias, suerte con tu nuevo blog, y como tú dices… sin acritud. :-)Gracias por aclarar el asunto y por el vínculo. ¡Nos leemos! P.D.: Me ha gustado mucho el cuento de la pluma blanca.
    P.D.2: Te dejo aquí también este comentario porque no estaba segura de si visitarías mi bitácora y quería disculparme. 🙂

  11. Irea dice:

    Había pensado borrar esa entrada de mi bitácora, pero la verdad es que me gustó que tu comentario me diera pie a afinar más y desde el punto de vista dialéctico creo que quedó interesante, así que no la he quitado; sólo la he editado. 🙂

  12. Joselu dice:

    Johny, estoy des-movilizado. ¡No tengo móvil! No veas qué placer es estar ilocalizable. Lo de internet es diferente. El mundo de los blogs es paradójico. Me siento muy próximo a personas a las que no conozco. A veces me dan afecto, otras me dan por el trasero, otras me siento muy próximo a ellas. El lenguaje escrito, no esa jerga de los móviles aproxima a las personas y les hace conocerse. No tenemos los ciento cincuenta y tantos caracteres que permite el móvil. Los sentimientos pueden fluir y yo los siento. A veces se exagera un poco, pero eso es mejor que la agresividad que en ocasiones se manifiesta. Por cierto, feliz velada de reyes con tus hijas. Yo, entre otras cosas, les regalo muchos libros. A ver si salen lectoras. Cruzo los dedos. Para mí los tebeos, a su edad, eran alimento para el alma. Luego fueron los libros. Un saludo.

  13. distraido dice:

    por lo general creo que mezclar el corazón con internet puede ser como mezclar un kinder sorpresa con una cerveza, por lo particular parece que en ocasiones sale muy rica la mezcla
    Bss

  14. Marta dice:

    Totalmente de acuerdo contigo.
    Odio ver a las personas presas del movil.
    20 llamadas por minuto, 50 mensajes de texto cada hora…
    ¡Liberémonos!

    P.d. Si internet te responde hazmelo saber
    1 beso

  15. Johnymepeino dice:

    Ya estamos, jolín Marta, vale que es difícil, pero esas cosas nunca se saben 😀

  16. La Ex dice:

    Si, es deprimente, no el uso de tecnología…sino la carencia de manifestaciones humanas, en ausencia de cualquier aparatito de estos, no?

    Un beso

  17. iralow dice:

    Holaaaaa, ves? Tantas opiniones como personas en el mundo…y la mía es que esa incomunicación depende de las personas, no de los medios que usan para comunicarse o incomunicarse. Para unos son excusas o refugios para no tener que ver su realidad, y para otros son ventanas para seeguir conociendo otras vidas y realidades y enriquecer la cercana, más si cabe.
    Todo depende de los ojos que estén mirando…
    Besos mil

  18. Alvaro dice:

    Los móviles nos tienen presos. a que me refiero?
    simplemente que dependiendo del estado de ánimo hoy una llamada provoca reacciones deversas. Si tenemos alguna dificultad probablemente nos angustie, si estamos contentos probablemente denotemos esa alegría a través de él, si queremos estar solos probablemente nos enoge su sonido y lo apaguemos, etc. Son múltiples las reacciones que hoy nos persiguen donde quiera que estemos, ya no somos libres.

  19. galgata dice:

    Yo te encuentro toda la razón!!!! Y a mí también me carga eso.. encuentro que es cobarde, usar el MSN antes que el teléfono, y los famosos mensajitos.. ufff!!
    Igual yo me resistí harto tiempo, pero ahora… ahora veo que tengo que aprender a actualizarme nomás :s

  20. Anonymous dice:

    no entiendo porque dependeis tanto de los demas

  21. Johnymepeino dice:

    Es que no somos autosuficientes.

  22. titto dice:

    como que el ususario anonimo???
    si eso lo he escrito yo! con nombre y todo! repito:

    no entiendo porque dependeis tanto de los demas

  23. Seyo dice:

    Yo es al contrario, detesto hablar por teléfono, y suelo ser bastante seco (aunque me esfuerzo continuamente para no serlo).

    Lo que sí es verdad es que quedarse sin el terminal nos hace sentirnos exiliados, lejos de todo y de todos. No sólo el móvil; yo estuve la última semana del año sin ordenador, y me sentía como abandonado en una isla desierta.

    Es horrible esta dependencia.

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