Nos estuvimos bañando hasta las seis de la tarde, e iniciamos el regreso. A las dos horas hicimos una parada técnica en el área de La Ribera y al incorporarnos a la autopista… atasco. Pronto se corrió la voz de que se trataba de un accidente y que había un caos de gente en la calzada y con niños. Quedé asombrado de la serenidad de la pequeña en las dos horas y media que duró la parada. Ya antes me había sentido orgulloso de una frase suya: “A mí no me gustaría estar como esos niños y que la gente twitteara de mí”. Al oscurecer bajamos un rato del coche para dar un paseo corto; le dí las gracias porque estaba mostrando una paciencia “impropia de una niña de tu edad”, le dije. Ella me respondió: “No me gusta estar aquí esperando tanto rato, pero lo importante es que no haya heridos”.
Esta mañana ha roto a llorar cuando se ha enterado que un niño de tres años había muerto en aquel accidente: “¡Entonces para qué me porté bien!”.
Agosto 20, 2008 a las 12:15 pm |
…jo…parece que últimamente no hay palabras para tus escritos…es dificil opinar cuando se trata de los peques de la casa…
besotes con tiritas
Agosto 22, 2008 a las 5:22 am |
Ellas son mi feed de noticias Iralow
Agosto 28, 2008 a las 3:18 pm |
…hermoso…y aterrador!!! las noticias de las 3 explicadas por la lógica aplastante de un niño…
besotes johnny el despeinado
Agosto 29, 2008 a las 2:24 am |
No, johny el que ni se peina (el orígen del nick pocos lo saben, conste)