Una vez pasada la montaña, se veía la gran playa del Dosser, despoblada siempre, silenciosa, con una arena sin pisadas, sin barcas varadas, ni barracones de verano, extendida entre los huertos y la mar, hasta Valencia. A la izquierda, el verdor interminable de las marjales que llenaban el horizonte.
El faro era un edificio de piedra con el aspecto de local público. La planta circular era la vivienda de los empleados y del centro salía la torre que sostenia el gris mecanismo de hierro y vidrio que era la misma farola. Un patio con suelo de baldosas de barro rojizo cocido, destacabasobre le conjunto más que las paredes encaladas impolutas reflejando su intensa blancura contra los rayos del sol. El monte sobre el que se sostenía se veía a la perfección desde lo más alto del camino. Alguna vez se podía escuchar alguna voz que, puede ser que por la influencia del mar se oía fofa y parecía que salía de un sitio encerrada. Era la voz de alguno de los fareros que hablaban español, que en aquel tiempo todavía era el idioma de España lo que les hacía más alejados y forasteros. No solían tener relación con la gente, puede ser obligados, para evitar distracciones y olvidos que pudieran ser fatales para su misión.
Un ambiente misterioso sugería toda la instalación del faro. Nos hacía pensar en aquellas noches de temporal cuando su lucecita era guía y ayuda de los pobres marineros que desesperadamente luchaban entre la vida y la muerte. Aquel fuego que parpadeaba era como una mano amiga extendida ofreciendo protección y ayuda. Qué distinto es ahora para los que vienen en patera (perdón, con Zapatero se dice cayucos [ qué lapsus por dioj ], las pateras sólo eran culpa de Aznar) todos los que han muerto este verano en nuestras costas sin mano amiga, ni extendida, ni ayuda, ni protección. No sé para qué sirvan ya los faros…
Septiembre 19, 2007 a las 11:12 am |
Otro lienzo talentosamente dibujado. El faro, si no sirve, más me atrae. Lo inútil, ya sabe, me identifico
Septiembre 19, 2007 a las 12:27 pm |
“Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevar contigo nada de lo que has recibido, solamente lo que has dado” (Francisco de Asis)
…aunque te parezcas inútil…da.
Septiembre 20, 2007 a las 4:31 pm |
Sr. Mepeyno, esta Vd. cada vez más lírico y sugerente. Sólo estride la referencia a los politicastros, que nos vuelve un poco a nuestra triste cotidianeidad. Le digo como es altamente probable que me acerque en breve plazo a esas costas que está vd. describiendo magistralmente, me llevaré sus textos para comparar. Saludos.
Septiembre 23, 2007 a las 11:57 am |
Sr. Pcbcarp es que si no aterrizo en la caterva de cenutrios que nos gobiernan, nos dicen aquello de egoblog y tal
Molaría un café con Vuecencia
Abril 30, 2009 a las 2:37 pm |
ME GUSTARIA TRABAJR COMO FARERO EN UN FARO.
Mayo 28, 2009 a las 7:31 pm |
ME GUSTARIA TRABAJR EN UN FARO.