En una de sus tardes tranquilas, paseaba por la orilla y una botella fue arrastrada por el impulso de una ola, hasta sus pies.
-¡mierda! ¿Que coño es esto?.
Dijo al ser golpeado por la misma.La cogió, estaba cerrada con un corcho y en su interior se vislumbraba un papel. Asi que lo sacó y leyó la carta que había escrito alguien. La cual decía así:
Sé que soy una soñadora, se me ha ocurrido escribir esta nota y tirarla al mar con la esperanza de que la persona que la encuentre se molestará en querer conocerme. Dejo en manos de esta botella mi destino. Si has recogido la botella y estás leyendo mi nota, solo quería decirte que quiero que vengas a mí. Que deseo conocerte, que llevo tiempo soñando con como serás, que el tiempo pasa y aún así no pierdo la esperanza de algún día llegar a verte, porque sé que nunca será demasiado tarde para nosotros. Sé que soy una soñadora y por eso he soñado, que serás tú, al que tanto deseo y sueño el que encontrará mi nota. Si eres tú, no lo dudes ni un momento, no arrojes de nuevo la botella, búscame y tráemela.. Al final de la nota había una dirección y estaba firmado por una mujer.
El señor E. se quedó todo el día pensando lo leído, no se deshizo, ni de la botella, ni del papel. Lo guardó de nuevo dentro de la botella y puso la misma sobre una mesa como si fuera un jarrón y la nota una flor en su interior. Por la noche admiraba pensativo las estrellas y se quedó atónito al contemplar la belleza de las mismas esa noche y sobre todo la de una en concreto. Era increíble la estrella brillaba esplendorosamente y como por arte de magia pudo oír un susurro que parecía venir de la misma.(Para leer lo que oyó entrar en esta dirección) http://www.bcn.es/firmament/main.html?idioma=1 y meter el código 308057)
El señor E. se quedó aturdido, más pensativo aún. Por la noche tuvo sueños relacionados con lo vivido en el día y por fin no pudo más y por la mañana decidió acudir a la llamada misteriosa de la carta. Cuando se presentó en la puerta de la casa, una mujer le abrió la puerta. El señor E. hizo un gesto enseñándole la botella.
-has tardado, pero por fin estás aquí, dijo ella.
El señor E. supo en ese momento que serían unas vacaciones inolvidables.
* Dania, quien no ha dejado dirección de blog alguna, escribió este post para Unforgettable Solitude el 16/7/2007.

Julio 17, 2007 a las 9:53 am |
MMM, bonita forma de empezar algo especial, la historia preciosa, tiene muchísima delicadeza y sentimiento…
Julio 18, 2007 a las 6:25 am |
Muy bonito
Gracias por el código. Me ha permitido ver lo que pensaba una estrella
Feliz Verano
Julio 18, 2007 a las 7:51 am |
Hermoso nombre Dania, a pesar que me dijiste que nunca lo reconociera. Error RHOM ¡
XDD()
Es triste verte hoy estrella,
y yo aquí abajo, tan lejos.
Tu luz,
el gran misterio, que desmigaja la noche. Que separa cuernos de gemas, rubíes de esmeraldas, el oro de la plata. El gran azul de son tus ojos que dan y quitan la vida.
Tu secreto está a salvo,
algún día estaré contigo.
Mientras tanto, duerme, amiga.
Besos Dulces;
Dania
Julio 18, 2007 a las 6:56 pm |
Es tan bello…
Me dejais sin palabras.
Septiembre 24, 2007 a las 2:36 pm |
Hola soy Dania…pero no la de la historia.
En el fondo no importa tu nombre, solo tener la maravillosa oportunidad que esas historias de amor que ocurren en las novelas, libros, peliculas, no rozen tan solo un momento de nuestras vidas.
Suerte
Diciembre 22, 2007 a las 9:01 am |
herrmossisimo nombre…
y hermosa historiaa, muy profunda