Te lo digo a la cara

Abril 5, 2008

Consigue una multifunción HP Photosmart C6180

Abril 2, 2008

Si podeis ver este video: “Baby’s art” , (wordpress no me deja meter flash en este pseudoblog :D ), es un ejemplo de lo que Hewlett Pakard intenta promover entre los internautas hasta el 30 de abril. La propaganda que he recibido reza así: “HP lance aujourd’hui sur BlogBang “Tousdesartistes.com“, une grande campagne de création ouverte à tous.

Premier temps : faites sourire votre réseau en diffusant les 4 premiers teasers où des artistes surprises se révèlent avec brio; Pour les pubs cliquez ici

Deuxième temps : faites-le participer en créant à votre tour une vidéo teaser. Soyez créatif et original, étonnez-nous! ; A vous de jouer en lisant le brief ci-joint

Troisième temps : faites-le rêver en diffusant une ou plusieurs des vidéos teasers gagnantes.

A la clé pour les meilleures créations :
- une rémunération à la diffusion de votre vidéo,
- une imprimante multifonction HP Photosmart C6180 pour les 3 meilleures vidéos.

A vous de vous exprimer ! Nous vous attendons tous, quel que soit l’artiste qui sommeille en vous. * “A vous de vous exprimer.”


Tomàs Ciurana: Sonatas (final)

Marzo 30, 2008

Dejó testamento el 3 de junio de 1829, víspera de su muerte y gracias a él sabemos que Tomàs Ciurana Ardiol nació en Peñíscola en 1761. Que tuvo un hermano también cura y organista, en la iglesia de San Nicolás de Valencia y nombra a una sobrina llamada Magdalena Aparici hija de una de sus hermanas.

De su primera formación en Peñíscola y su participación como cantor de la Catedral de Tortosa no queda documentación alguna desaparecida toda durante la guerra civil española. Cabe destacar que apoya esa información la similitud de sus obras compuestas con las de Juan Moreno Polo, nacido en La Hoz de la Vieja (Teruel), en 1711, y organista de la sede tortosina desde el 25 de agosto de 1731 hasta su muerte, ocurrida el 2 de junio de 1776. Como puede verse, los últimos años de aquel organista coinciden con los años de infancia y primera juventud de Tomás Ciurana en la sede de Peñíscola.

En 1785, juntamente con nueve aspirantes más, se presenta a las oposiciones que ya fueron mencionadas en otro post en Xàtiva. El memorial que en si nombre presenta el trinitario Josep Guerola, dice que en aquella época, Tomàs Ciurana era el organista de San Miquel, contradice así con los datos aportados por Ruíz de Libory, que asegura en su “Diccionario” , que Ciurana era en realidad el organista de la Parroquia de Santo Tomás y San Felipe Neri de Valencia.
Se ignora cuánto tiempo permaneció en la ciudad de València, pero de haber recibido formación musical como organista sin duda hubo de hacerlo Rafael Anglés, organista titular de la catedral de Valencia en aquellos mismos años. De igual modo debió tener contactos con Francisco Cabo, tal como se ha desprendido del estudio de las obras de los dos maestros.
Los informes episcopales sobre sus últimos años de vida en Xàtiva hablan de una colegiata que a pesar de las limitaciones impuestas por aquellas décadas tales como calamidades naturales (sequías, nevadas, epidémias e incluso terremotos), sin olvidar la Guerra de la Independencia, que es el tema por el que empecé a “husmear” en estas cuestiones musicales. La dinámica musical del clasicismo valenciano se mantuvo con bastante nivel y decoro en aquella turbulenta década.
Y aquí, las últimas sonatas que quedaban por aparecer y que cierran todo el material que sobre órgano, se dispone de Tomàs Ciurana. Las pequeñas historias nunca aparecerán contadas en los grandes libros de historia. Ni las pequeñas vicisitudes humanas o las pequeñas tragedias domésticas, nunca podreis leerlas en los importantes blogs. ;)

Sonata 1 (4′18″), Sonata 18 (4′13″), Sonata 24 (4′20″), Sonata 25 (6′11″) y Sonata 26 (4′07″)


Tomàs Ciurana Ardiol: Fugas

Marzo 26, 2008

De las dos únicas fugas conservadas, la de VIII to sigue la misma estructura de algunos de los grandes “Pasos”, concebidos como versos con exposición final del Saeculorum, pero en esta ocasión el “Saeculorum” lo podemos percibir un par de veces, prácticamente en stretto, antes de llegar a la sección final.

Bien distinta es la fuga sobre el himno del oficio de laudes de la festividad del Corpus “Verbum supernum prodiens”. Aquí sigue una estructura no tan habitual aunque no extraña a la producción de otros autores valencianos anteriores, como la de su propio hermano franciscano Joaquím Ciurana (se ignora si tiene algún parentesco con los hermanos organistas Tomás y Manuel), o posteriores como Joaquín Aparício o José Galiana, entre otros autores valencianos.

A la presentación y desarrollo de los himnos de la primera y segunda parte, pasa seguidamente a presentar en la tercera parte los dos temas expuestos anteriormente, y finaliza con una cuarta parte y breve sección en forma de coda.

Respecto a la breve colección de seis “Versos”  sobre el himno mariano “Ave maris stella” de los cuales sólo se dispone el 4 y 6, ambos tienen la particularidad de reflejar íntegramente el “cantus firmus” de los cuatro versos que configuran cada una de las estrofas del himno, separada cada una por una breve cadencia. Con todo y con eso, la primera se subdivide en dos partes aún, dándo así mayor énfasis a la primera palabra de salutación: “Ave”.

Llama también la atención en estos “Versos” la variante melódica que hace servir en el último verso de cada estrofa: inaudito en cualquier otra composición valenciana de aquella época.

Fuga “Verbum” (6′29) y Fuga (4′40)

Versos sobre el “Ave María”: verso nº4 (1,17) y verso nº6 (1′06)


Panzermensch And One

Marzo 25, 2008
Mi propósito es acostumbrarme a hacerlo cada vez que me cabree o con políticos o con bloggers: postear sobre música y punto en boca. No creo que aguante, pero al menos este año voy a intentarlo. Hoy “Panzermensch” de AndOne, nada nuevo, pero para mí ha sido toda una oportunidad de liberar toxinas mientras hago footing con esta música y me cago en la madre que parió a peneque. Las cotas de crueldad e inhumanidad a que han llegado los videos subidos a la red, so pretexto de “interés público” o “libertad de creación” es de tal calibre (en el fondo es todo por acaparar la puta “atención de usuario”, que me niego a poner link a un video del que apenas superé los tres segundos de visionado. ¿Se dice así?. Y porque no dí antes con el ratón, de lo que me temblaba la mano.
Goear me da problemas para subir las fugas y sonatas de Tomás Ciurana que me faltaban, aún deberé esperar un mes para recuperar el horario que me permitía vivir en/de internet, la Ojirris le prometió a mis nietas su ordenador porque ella iba a comprarse uno nuevo y en realidad lo que hizo fue quitarles su mejor televisor para llevárselo a sus gallinas, otro día se disfrazó de “Lacrimosa” pidiéndoles sus disfraces (anda que…) que sirvieron para disfrazar a otras niñas la noche de San José en vez de mis nietas. Anda que… menos mal que no iba a postear.

Tomàs Ciurana Ardiol: Los “Pasos”

Marzo 20, 2008
En los “Pasos” de Tomás Ciurana una amplia variedad, porque si bien algunos reflejan la estructura de los grandes versos de la salmodia (”Paso 5″, de VIII to) , con uan clara exposición final del Saeculorum, o haciéndolo servir como tema propio principal del “Paso”, (como sucede en el “Paso 4″, de VII to), en el resto de “Pasos” se muestra formalmente más libre y dispar, aunque siempre sujeto del todo a la influencia del tema litúrgico, como pasa en el primero. Las primeras notas del “Paso 1″ recuerdan el principio del tema del himno de los apóstoles “Exultet, orbis gaudis“. Este “Paso” fue para la oposición en Oriola (178 8) y que acompañan el manuscrito del “Tema con variaciones” (1821) y la Sonata nº 27 (1822), sin que tampoco se pueda precisar si se refieren al año de composición o al año en que fue realizada la “copia” del manuscrito.

recuerdo que cada “Paso” está interpretado y grabado en el órgano para el que fue compuesto. Así:
Paso 1 (6′10) órgano de la Iglesia de San Nicolás de Valencia
Paso 2 (3′02) órgano de la ermita de San Feliú de Xátiva
Paso 4 (4′33) y Paso 5 (3′46) órgano basílica de Stª Mª de Morella

Tomàs Ciurana Ardiol Sonatas 1 y 2

Marzo 20, 2008

La gran cantidad de puntos oscuros que todavía presenta la historia de la música valenciana (que a nadie interesa), se palían, en cierta medida, con la aparición de trabajos como éste que voy a ir dejando esta Semana Santa que ¡por fín! llega con silencio, vacaciones, tranquilidad y me mueve a la introspección.

De mossén Tomàs Ciurana (Peñíscola, 1761) a penas se conoce nada salvo unos datos biográficos publicados por Ruíz de Lihory en 1903, y los cuatro “Pasos”, impresos en el siglo XIX por una editorial valenciana “Antich i Tena”. Su obra se publicará en el volumen VI de la colección “Música de Tecla Valenciana”, que edita la institución Alfonso el Magnánimo. Pero… ¿para qué esperar hasta entonces?. Os invito a descubrir (leyendo) y deleitaros (escuchando) estas, hasta ahora, desconocidas piezas del clasicismo valenciano.

Cada pieza está grabada con el organo de la iglesia para la que fue compuesta. Hoy pondré las dos Sonatas interpretadas por el instrumento más importante de todos: el histórico de la Basílica arciprestal de Santa María de Morella. Es un órgano que Tomás Ciurana pulsó durante mucho tiempo cuando, tras quedar tercero en las oposiciones a organista de Xátiva en 1785 que le arrebató el Gandiense Josep Ferrer Carbó, solicitó la cátedra de Morella y se la concedieron. No salió de allí hasta su muerte.

Sonata nº1 (3′03) y Sonata nº2 (3′o3)


Le llamaban Johny

Febrero 8, 2008
El detective se llamaba… digamos juan. johny para los amigos. No era un hombre inteligente, más bien todo lo contrario, pero incluso a los desconocidos los trataba como si fueran de su propia familia. Bueno, a todos salvo a Germán, pero es que éste entró en la casa con tan mala uva… Cuando Nuria y Germán entraron en la casa, johny estaba dando vueltas en torno a la mesa aplisando una servilleta aquí, ajustando el paralelismo de los cubiertos allá, mientras cantaba con la otra mano metida en el bolsillo: “Be-sos, ternuuu-ra, qué derroche de amor, cuan-ta lo-cuuu-ra. Oh yeah”, acompasando con sus paticas cortas el ritmo de lo que estaba canturreando. Nada más entrar en el salón Núria se encargó de presentarles: “Germán, te presento a Johny. El muchacho lo examinó de arriba a abajo y se hacía cruces de cómo aquel tipo rechoncho, calvo y sin presencia, podría constituir un objeto de deseo para Nuria. ” Diosss, ¿Pero qué es lo que verá Núria en este viejo?. ¡Con lo bueno que estoy yo!.” La primera reacción del detective, sin embargo, fue preguntarles a bocajarro: “¿Sois novios?”. “¡Sí!” respondió Germán desafiante. “No”, apenas susurró Núria. “Bueno, da igual, pronto lo sereis. Enhorabuena”, les dijo johny sin prestarles demasiada atención. “Escucha, ha estado merodeando…” se precipitó ella. “Sshh… cada cosa a su tiempo querida Núria. Primero nos espera la cena: Arroz con langosta”.
“¿Langosta?”, preguntó Germán con indignación culinaria. “Por el olor…diría que en esta casa no se cocina desde hace días”. Núria intentó conminar a Germán a que dejara de ser tan borde, pero johny la disuadió con un gesto aceptando como necesario aquel primer envite. “Es de Casa Consuelo. Ya sabes Núria… comidas para llevar. Voy los jueves y cargo para todo el fin de semana”. “Precocinada… qué asco”, murmuró Germán.
El detective, que se dirigía ya hacia la cocina, se giró pausadamente, arqueó las cejas y por encima de sus gafas de pasta miró a Germán. Habló a Núria: “Dile… al niño, que se lave las manos y se siente, que ya voy a sacar los platos”. Lo de “niño”, fue su sentencia de muerte.

Kyung Wha Chung - Wieniawski - Scherzo Tarantella


El detective de Giangrossi

Febrero 7, 2008
A menos de 24 horas de que empezaran a destrozar el chalet de Núria, Héctor estaba decepcionado: no había averiguado nada sobre la estafa del oro. Una cosa le había dejado clara a Núria: “Andate con cuidado Núria, van todos a por ti. Debes hacer algo”. El resto de la tarde, consumida la batería del móvil, Germán se enfrascó en su ragout de ternera con pistaños mientras Núria conversaba con los del laboratorio que ultimaban la descarga de la maquinaria a la entrada de su chalet. Uno de ellos le invitó a un cigarro y conversaron. Llegó la hora de cenar la exquisita receta y ambos comenzaron a poner la mesa.
De pronto, Germán pareció entusiasmado con una idea genial: “¿Sabes lo que necesitas?”, exclamó, “¡Un detective!. Alguien que te ayude a buscar y que le impida hacer tonterías”. “Ya veremos”, dijo algo apagada. “Me lo pensaré. Pero sí, reconozco que tengo que hacer algo con esa mujer y pronto”. Germán imitó su poca confianza: “Sí, claro, me lo pensaré…” De repente, Núria se levantó y se dirigió a su cuarto: “¡Serán sólo cinco minutos!. Voy a hacer una llamada”. Al rato entró apremiándole a seguirla: “¡Vamos!. ¡Deprisa!. Nos están esperando. Aún no había comenzado a cenar”. Estupefacto, Germán se la quedó mirando como si le hubieran dicho que tenían una cita con Papá Nöel. “Pero… ¿quién nos está esperando?”. Ella le lanzó la trenka y la bufanda al pecho y lo empujó hacia la puerta buscando las llaves del coche en su bolso: “El detective. Me he acordado de que conozco al especialista en estrategias de la Ojirris”. Mientras se dirigían al coche a toda prisa y ella empezaba a meter la llave en la puerta del conductor: “Pero… ¿no íbamos a cenar juntos?”, dijo él poniendo una mano encima del capó del coche y extendiendo el brazo en dirección a la casa de la que acababan de salir. Su cara era… su cara era de agripín. “Cenaremos con él, estamos invitados. Es un tipo muy simpático, verás como te gusta. ¡Pero corre, entra de una vez!”.Al tiempo que se ajustaba el cinturón, soltó un lamento por un pequeño detalle en el que ni ella, ni el detective habían reparado: “Y mi ragut de ternera con pistachos, echado a perder”. “Espero que no haya mucho tráfico, le gusta que sus invitados sean puntuales. Aparcarás tú ¿de acuerdo?”. Y Germán: “Vaya hombre, ahora sí que me dejas conducir tu coche… para aparcarlo”. Pensó que aquella era la mujer más inteligente del mundo. En cuanto le había convencido de que necesitaba un detective lo había encontrado instantáneamente. Iban a conocerlo, iban a cenar con él. “¿No eres supermaravillosa?”, dijo de forma teatralmente shakespeariana y ácida mientras le dedicaba una mal disimulada sonrisa fingida. “Salvo por ese pequeño detalle de mi ragut de ternera con pistachos, of course”. En realidad estaba molesto por algo más: iba a conocer a un hombre por el que ella sentía entusiasmo. Los celos. Aparecen siempre una primera vez.
¿No se suponía que aquella noche de sábado por fín iba a haber sexo?. Tristán dió un ladrido en cuanto oyó arrancar el coche. “¡Tristán, no hace falta que lo recuerdes! ¿vale?”. Hasta el perro se daba cuenta de su fracaso sexual. Ella acabó de enfurruñarlo: “Me ha dicho que si algún dia va a Madrid me invita a acompañarle”. Se giró a Germán sonriendo, los ojos como platos y meneando la cabeza a un lado y a otro, haciendo bailar su melena, como si hubiera regresado a su época estudiantil. Se mordía los labios y no podía contener la emoción: “En Madrid quiere llevarme a Giangrossi. ¡Wow!. Sólo pensar en esa idea hace que me sienta entusiasmada. ¿Se me nota?”. Y vaya que estaba contenta aquella mujer. Germán, con aspecto de crío enfadado, frunció el ceño, se acurrucó en el asiento, cruzó de brazos y se subió el cuello de la trenka hasta ocultar su boca. Aún exclamó: “Pues qué bien”.

Y la policía

Febrero 6, 2008

La reunión de la mafia había comenzado con la llegada de los amantes de Gordiel (gorda ella gordo el) escondiendose de la vida tras sus eternas gafas negras. Era el revuelo ideal para iniciar el descenso del tejado y alcanzar cuanto antes la tapia del chalet de Núria. “Tristán, Sultán, vosotros os quedais aquí. Vigilad al prisionero”. Pero lo que tenía que haber vigilado era la altura considerable desde la que iba a caer. Sonaron tejas rotas por todas partes, su pierna se resintió. Aún así, el jaleo en el patinillo de la vecina con la música de pasodobles taurinos a toda pastilla, evitó que le pillaran. A duras penas alcanzó la tapia del chalet de Núria y saltó por la ventana del baño quedando a salvo, de nuevo, en el interior de la casa.

La vecina anfitriona había cogido por banda al incauto francés haciéndolo víctima de (más o menos como ésta) su peculiar forma de hablar. La negra, con su afectado francés,(más o menos como ésta) montaba uno de sus pijos numeritos con la mujer del policía, haciéndola partícipe de sus próximos proyectos de boda con el francés. Nadie podía sospechar que en la polea que coronaba el tejado, un pato, con nombre en clave “Duck 1″, estaba enviando “vía móvil” anillado a su cuello, toda la conversación. El receptor era un segundo móvil manipulado conectado al portátil de Germán retransmitiendo via wifi, que a su vez era controlado por internet por Héctor desde su casa de Valencia. Germán llamó a Héctor que le reprochó la música de pasodoble: “Lo siento Héctor, la música es cosa del policía”, y haber olvidado suministrar al pato dos cápsulas de Fortasec: “Te dije que a los patos les entra diarrea cuando se ponen nerviosos. Como se siente alguien debajo nos van a pillar McAfee”.

El gran susto se lo llevó Núria. No sólo por el golpetazo que provocó aquel bruto saltando por la ventana del cuarto de baño, con todo lo grande que era, sino al ver la sangre en los dedos de Germán: “¡Pero Germaaán!. ¿Qué significa esto?”, preguntó enfadada señalando una cagada de pato en el jersey de Germán. “¡Uy!, pues no sé, la verdad. No he tocado los patos de la vecina”, trato de disimular Germán. “Ah, ¿No?. ¿Entonces qué es ésto?”, y tomó de los alborotados pelos de Germán una pluma de pato que se había quedado enganchada. “¿Puedes explicarme qué has estado haciendole a los animales de la vecina?”. Pero mientras Germán buscaba alguna mala excusa, Núria reparó en la sangre: “¡Dios mío Germán!…¡Estás sangrando!”. Tomó sus manos y las giró para ver las muñecas. Germán hizo un gesto de dolor y exclamó airado como un viejo excombatiente incomprendido: “A ver si te piensas tú que amordazar al pato con cinta aislante ha sido pan comido”. Núria se llevó las manos a la boca y dijo horrorizada: “¡Pobre pato!”. A lo que Germán, poniendo las manos bajo el chorro del grifo, dijo con tono de frustración: “Mujeres…”.

escriba en blanco, no le denunciarán